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Política

Voces del movimiento

Piñeiro: “El Frente Amplio debe relanzar un proyecto político de cambios”

Verónica Piñeiro tiene 38 años y milita en el Frente Amplio desde 2003 e integra el Grupo de Base Montevideo, el espacio político de dirección de la fuerza política donde están representadas sus bases en ese binomio, coalición-movimiento. Militantes de base que aportan, desde la sensibilidad de su presencia en los territorios, algunos porqués de la derrota electoral y las perspectivas de futuro.

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Los militantes de base del Frente Amplio son desde su definición en 1971 un aspecto singular en la política uruguaya. Si bien los comités de base responden a la lógica de descentralización territorial de las fuerzas políticas, como en su momento innovó Batlle con los clubes colorados, estos claramente representaban a fracciones dentro del Partido, mientras en la izquierda, los militantes de base comparten un mismo espacio político y organizativo, pudiendo pertenecer o no a los sectores que integran la coalición.

Están en la primera linea del accionar político; son voces y oídos de la fuerza política en los barrios con los vecinos, en las ferias, en los trabajos, y son los primeros en recibir los aciertos y yerros para la gente del relato y la práctica política de la fuerza.

Cincuenta años es una buena oportunidad para un balance más general.

 

Desde tu visión de militante de base y tomando en cuenta tus 38 años de edad, una persona joven en la media militante, ¿que implican estos 50 años del Frente Amplio?

Joven entre comillas porque hace muchos años que milito en la estructura del Frente Amplio; me da una visión de la importancia de la consolidación de la organización política. Lo importante es que para transitar la contienda electoral, pero también para su vida cotidiana, y el Frente Amplio tiene esa diferencia, no ser un partido meramente electoral que se organiza en cada elección, sino que tiene una vida orgánica continua, con la participación de su estructura de base en la dirección del partido. Esa es su peculiaridad. El Frente en sus 50 años ha atravesado todas las etapas que un partido puede pasar, ser oposición, ser gobierno nacional y volver a ser oposición como pasó también con varios gobiernos departamentales. Esto hace que el Frente sea el partido más grande de Uruguay y uno de los más importantes de América Latina.

 

Señalabas su condición de haber sido gobierno, sin embargo, el énfasis en el balance que se está discutiendo no está puesto en su gestión durante los 15 años, sino en la fuerza política.

Eso fue una definición de cómo avanzar en el proceso de balance. La derrota electoral te sirve para ver ese derrotero que mencionaba. Porque volvemos a ser oposición, pero oposición luego de ser gobierno, y eso implica desafíos. Yo creo que es un enfoque en que está presente cómo el Frente logró cambiar Uruguay con sus políticas públicas, pero también es importante ver cómo se para mirando para adelante. Esa cuestión de la derrota pone mucho el foco en la autocrítica, que mucho se reclama y analiza cómo fue el proceso electoral, pero poniendo el foco en cómo se hace oposición en un contexto bien diferente al del pasado. Pensar los desafíos en términos políticos pero también organizativos. Cómo ser oposición propositiva, definir el vínculo con los movimientos sociales, definir lo programático incorporando nuevas miradas para las futuras políticas públicas, cómo se relanza un proyecto político de cambios. Lo organizativo tiene que ver con esas definiciones, como ampliar la organización y ayudar a organizar sectores sociales que hoy no están organizados, como los trabajadores informales, por ejemplo.

 

Si el Frente Amplio no es solo una fuerza política electoral, ¿cuales serían los ejes de una fuerza política opositora con esa característica?

Capaz ese desafío organizativo de pensar cómo con otras organizaciones de la sociedad afianza su estructura y la desarrolla, llegando a sectores que hoy no están organizados y que no pueden hacer llegar sus demandas a las políticas públicas. Avanzar en la organización popular y el desafío político de seguir  generando propuestas siendo oposición. Yo integro la unidad temática de ambiente y debemos ver como integrar esa mirada. El Frente Amplio hizo mucho por las políticas ambientales en Uruguay desde el gobierno, capaz que no con la profundidad que la gente interesada en estos temas pretendía, y por eso hay que incorporarlas, que es preocupación de mucha gente y sobre todo gente joven.

 

Claramente no te imaginas entonces que el rol de oposición pase únicamente por el Parlamento.

Esa es una cuestión que discutimos y está muy presente entre las compañeras y compañeros de base; no puede pasar la vida política de la fuerza política solo en el terreno parlamentario. La generación de ideas tiene que estar en la fuerza política y de allí la importancia del rol de lo programático. Debemos coordinar el trabajo parlamentario con el resto de la fuerza política, y el debate en torno a la LUC en ese sentido fue un buen proceso, con la discusión parlamentaria, pero con los aportes de la Comisión Nacional de Programa y los compañeros desde los territorios.

 

El documento de balance subraya el “divorcio” del Frente amplio durante el gobierno nacional con los movimientos sociales.

Los procesos de balance generan esas cosas que centran el tema en algunas cosas. Yo creo que el distanciamiento con la base social se dio, pero no fue tan drástico como para ser el reflejo de la derrota electoral, que obedece a muchas causas. Yo creo que tenemos una presencia territorial importante en las organizaciones de la sociedad civil, muchos militantes que militan en el Frente pero también en una organización barrial, en organizaciones zonales, sindicales. La base social está, pero hay que avanzar y desarrollar la organización popular. Rever y repensar las alianzas. Las “perdidas” no pueden ser solo por culpa de la fuerza política.

Las organizaciones sociales también tienen que pensarse como pararse frente a este gobierno y sus políticas en contra de las necesidades populares.

 

¿Cómo es el equilibrio interno entre las bases frenteamplistas y los sectores políticos?

El Frente Amplio en sus 50 años atravesó todas las etapas sin perder la característica de una fuerza democrática, en la que la participación directa de sus bases, nucleada en los comités, está en la dirección del partido, mas allá de algunos ajustes necesarios.

 

¿El surgimiento de nuevos sectores impactó en las bases frenteamplistas representando mayor militancia?

Los nuevos sectores según sus realidades territoriales tanto en Montevideo como en el interior tuvieron presencia en los comités y han aportado. De todos modos, para la tarea del militante como organizador del territorio hay que reforzar más la presencia en el movimiento, aportando desde los sectores.

 

¿Qué rol tendrá en sus definiciones congresales el interior?

Ahí tenemos un desafío bien importante y tiene que ver con eso de ampliar y desarrollar la organización, con mayor integración del interior. Yo tengo recaudos en cómo se ha procesado eso desde la organización política. Creo no fue bueno que dejara de estar la Comisión del Interior en el Frente Amplio porque se perdió mucha conexión con las compañeras y compañeros a nivel nacional.

 

Algunas voces dentro del Frente Amplio reclaman que se definan políticas que lo ubique claramente en la izquierda del espectro político.

La dirección política necesita el aporte sincero y concreto de sus sectores. La pandemia está complicando la necesidad de encuentro, de reuniones grandes donde necesitamos procesar esas discusiones francamente. Hay que procesar esos posicionamientos.

 

¿Las bases sienten que el Frente Amplio es una  fuerza de izquierda o es progresista o es socialdemócrata, como lo definen algunos?

Es una fuerza política de izquierda y los posicionamientos en torno a temas concretos que podrían hacer que el Frente se coloque más al centro o a la izquierda creo que son partes de las discusiones que tenemos que tener. No creo que haya que ponerse a la izquierda en todos los temas. Tanto en los sectores como en el movimiento hay un espectro amplio que se va construyendo. Creo que es el movimiento político de izquierda mas grande de Uruguay.

 

¿Como debería procesarse la renovación en el Frente Amplio?

La demanda de renovación es constante, no solo de liderazgos, sino también de sus estructuras, pero es un proceso que se va a ir dando, con el balance, con las elecciones internas, con la elección de autoridades del Frente Amplio, va a llevar a ese proceso de renovación o recambio. Durante el gobierno los liderazgos estaban fuera del Frente Amplio, pero la fuerza política tiene capacidad de generarlos, siendo el enfoque colectivo lo que prime junto a la discusión programática, viendo los perfiles, las nuevas miradas, los nuevos enfoques de políticas públicas y la dimensión organizativa. No creo que la renovación de liderazgos sea lo central, ya que tenemos mayores desafíos.

 

Verónica Piñeiro
Es licenciada en Ciencias Biológicas de la Udelar, con formación en Botánica y Suelos y Aguas. Entre junio de 2016 y febrero de 2020 fue integrante del equipo técnico de la Secretaría de Ambiente Agua y Cambio Climático de Presidencia de la República. Durante 2017 y 2018 ocupó una de las vicepresidencias del Frente Amplio por las bases de Montevideo. Desde 2012 es delegada de base al Plenario Nacional del Frente Amplio y miembro de la Comisión Nacional de Programa del Frente Amplio. También a partir de 2012 es parte del equipo que coordina la Unidad Temática de Ambiente de la Comisión Nacional de Programa del Frente Amplio. Actualmente trabaja como consultora independiente en temas ambientales y de calidad de agua y es concejal municipal titular en el Municipio C.