Según la resolución, la decisión se fundamenta por una acumulación de incumplimientos contractuales que, de acuerdo con la ANP, se extendieron durante más de una década.
Incumplimientos en las inversiones y obras comprometidas
En noviembre de 2018, el contrato (firmado exactamente hace 10 años) fue modificado, ampliándose el área concesionada para la empresa portuaria lo que dio inicio al cómputo de los plazos para la ejecución de las inversiones comprometidas. Pero Lobraus Puerto Libre S.A. solo construyó la primera mitad del depósito proyectado, mientras que las obras del galpón y la torre de oficinas nunca se realizaron.
El Pliego de Condiciones Particulares del contrato establecía que el concesionario debía ejecutar la totalidad de las obras en un plazo máximo de tres años a partir del acta de entrega, con un cronograma anual de inversiones cuyo incumplimiento habilitaba a la ANP a ejercer su potestad sancionatoria, incluyendo la rescisión de la concesión (lo que se resolvió el miércoles 14) y la ejecución de la garantía de fiel cumplimiento del contrato.
Deudas por canon portuario
La segunda causal considerada relevante por la ANP para rescindir la concesión a Lobraus Puerto Libre S.A. fue la considerable deuda que la empresa tenía con la ANP por concepto de canon portuario, por la ocupación del espacio dentro del recinto portuario.
Según la resolución, al 10 de diciembre de 2025 la deuda de Lobraus por este concepto ascendía a US$ 363.168, acumulando diez meses consecutivos de atraso.
El contrato establece que el atraso en el pago del canon por un período mínimo de tres meses también constituye causal de rescisión.
La resolución de la ANP queda ahora supeditada a la aprobación del Ministerio de Transportes y Obras Públicas, pero antes habrá un dictamen del Tribunal de Cuentas de la República al respecto.