Cooperación
En ese sentido, el rol del Estado aparece como un facilitador, especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas. Mientras las grandes compañías cuentan con mayor autonomía, las pymes requieren herramientas concretas para desarrollarse. Capacitación, financiamiento y acceso a nuevas tecnologías son algunas de las líneas de acción impulsadas desde la Intendencia, en articulación con el sector privado y la academia.
Uno de los desafíos señalados fue la necesidad de simplificar los procesos administrativos. Legnani insistió en que reducir la burocracia es fundamental para fortalecer la confianza entre ambos sectores. La incorporación de tecnología e inteligencia artificial se presenta como una herramienta clave para agilizar trámites y mejorar la eficiencia del Estado.
Desde la Dirección de Desarrollo Económico, Sebastián Vázquez destacó iniciativas concretas que reflejan esta lógica de cooperación. Entre ellas, un acuerdo con empresas tecnológicas internacionales para acercar soluciones de inteligencia artificial a pymes locales, así como la creación de fondos de financiamiento y nuevos espacios de asesoramiento empresarial.
Mensaje para el desarrollo
El mensaje hacia el sector privado también fue claro: la organización y el trabajo colectivo potencian las posibilidades de crecimiento. La asociatividad, coincidieron los participantes, no solo facilita el diálogo con el Estado, sino que también fortalece al entramado productivo.
El ciclo Líderes Empresariales, que continuará recorriendo el país durante 2026, se consolida así como un espacio donde estas ideas no solo se discuten, sino que se proyectan como base de un modelo de desarrollo que apuesta a la cooperación como motor principal.