El 14 de agosto se conmemora el Día de los Mártires Estudiantiles en recuerdo del fallecimiento de Líber Arce, estudiante de la Facultad de Odontología, quien recibió un disparo de la policía en una movilización de estudiantes en 1968, en reclamo por el boleto estudiantil.
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Luego de este episodio, estudiantes de distintas instituciones educativas fueron perseguidos y asesinados, tras actividades que los vinculan a su militancia en el movimiento estudiantil.
El Boletín informativo “Gaceta de la Universidad” publicó en agosto de 1968: En la madrugada del 9 de agosto de 1968, la Policía ingresó a varias sedes de la Universidad de la República (Udelar) incautando material docente y documentación, causando importantes destrozos materiales. “El hecho, sin precedentes en la historia del país provocó la unánime repulsa de los órdenes universitarios y el apoyo inmediato de trabajadores de todo el país”.
Posteriormente, los estudiantes “salieron a la calle a dar su respuesta contundente a la agresión y las manifestaciones fueron reprimidas en forma brutal por las fuerzas policiales. Gran cantidad de heridos y contusos marcaron la violencia del enfrentamiento. Un estudiante muerto y otro en estado de suma gravedad en momentos de salir esta edición señalan un saldo que entristece aún más la dramática situación”.
El estudiante asesinado era Líber Arce, el primer mártir estudiantil.
LOS MÁRTIRES
Líber Arce, 29 años, estudiante de Odontología, fue herido el 12 de agosto de 1968 por fuerzas policiales durante una manifestación por el boleto estudiantil, y falleció dos días después.
Hugo de los Santos, 19 años, estudiante de Ciencias Económicas, y Susana Pintos 27 años, estudiante de la Escuela de la Construcción de la UTU asesinados el 20 de setiembre de 1968, en una manifestación frente a la Udelar.
Heber Nieto, 16 años, estudiante de la Escuela de Industrias Navales de la UTU, asesinado el 24 de julio de 1971 por un francotirador, mientras estaba en una actividad solidaria en el marco de un conflicto con la empresa Cicssa.
Julio Spósito, 19 años, estudiante del IAVA. Fue asesinado por un policía el 1o de setiembre de 1971 mientras integraba una movilización estudiantil en reclamo por la desaparición de Héctor Castagnetto y Abel Ayala y las muertes de Heber Nieto y Nelson Ramos Filippini.
Íbero Gutiérrez, 22 años, estudiante de las facultades de Derecho y de Humanidades y Ciencias. Su cuerpo fue encontrado el 28 de febrero de 1972, un día después de haber sido secuestrado por el Escuadrón de la Muerte.
Santiago Rodríguez Muela, 24 años, estudiante en el turno nocturno del liceo No 8 y trabajador de ANCAP, asesinado el 11 de agosto de 1972 en un asalto del grupo de extrema derecha JUP al liceo donde concurría.
Joaquín Klüver, 22 años, estudiante de la Facultad de Agronomía. Fue asesinado el 6 de diciembre de 1972 luego de ser detenido en una manifestación estudiantil contra la Ley de Enseñanza.
Ramón Peré, 28 años, estudiante de la Facultad de Veterinaria, fue el primer estudiante asesinado por la dictadura, el 6 de julio de 1973 cuando estaba junto a sus compañeros ocupando la facultad durante la Huelga General.
Walter Medina, 16 años, estudiante del liceo No 17, asesinado el 8 de julio de 1973, durante la huelga general, mientras pintaba un muro que decía “consulta popular” en el barrio de Piedras Blancas.
Nibia Sabalsagaray, 24 años, profesora de Literatura en el Liceo Zorrilla. Fue detenida el 29 de junio de 1974, murió víctima de la tortura, en el Batallón N° 5, ese mismo día.
La lista se prolongó en los años sucesivos, y fueron miles los estudiantes detenidos, torturados y perseguidos. A todos ellos, se los recuerda en la marcha del 14 de agosto.