Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Política feministas | colectivos | ultraderecha

En la previa del 8M

Feministas denuncian amenaza con la Ley de Faltas por pintar letras de Atlántida

Para la red de colectivos feministas de la Costa Canaria se trata de “una medida de corte fascista que pretende bloquear a nuestro movimiento feminista”.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

A días de una nueva conmemoración del 8 de marzo, colectivos feministas de la Costa Canaria denunciaron públicamente la decisión del Municipio de Atlántida y del alcalde Ernesto Capano de impedir la tradicional pintada de las letras del balneario, una intervención simbólica que desde hace años acompaña las acciones del movimiento en el territorio.

A través de un comunicado difundido este 6 de marzo, la Red de Feminismos Costa Canaria cuestionó la medida y la calificó como una decisión que busca limitar la expresión política en el espacio público. Según señalaron, la prohibición constituye “una medida de corte fascista que pretende bloquear a nuestro movimiento feminista”.

"No es una disputa legal"

Las organizaciones sostienen que la discusión excede lo administrativo y se inscribe en una disputa política más amplia sobre el uso del espacio público. En el texto afirmaron que la restricción “no es un asunto legal, sino una disputa filosófica y política que busca limitar la libertad de expresión y borrar la visibilidad de las causas sociales en el espacio público” y que "implica un “avasallamiento contra la ciudadanía".

El comunicado también recuerda que la pintada de las letras se ha consolidado como una práctica simbólica del feminismo en el departamento. De acuerdo con las organizaciones, se trata de “una tradición profundamente arraigada del movimiento feminista canario y de diversas organizaciones que, durante años, hemos intervenido este símbolo de manera responsable”.

Asimismo, las colectivas exigieron que se respete lo que consideran un derecho de expresión ya incorporado a la identidad local y rechazaron cualquier intento de limitar las formas de protesta. “El capricho del blanqueamiento es una forma más de violencia que nos invisibiliza”, sentenciaron.

Caras y Caretas contactó por vía telefónica al alcalde de Atlántida, Javier Capano, quien se limitó a remitir al medio una resolución municipal aprobada en 2025 junto con una breve comunicación pública difundida en redes sociales. En ese mensaje, el jerarca sostuvo que existe una decisión previa del municipio respecto al uso de las letras corpóreas ubicadas en el ingreso a la ciudad.

Según explica el texto, la resolución establece que el sistema de iluminación de las letras "las letras se iluminan para cada ocasión que la comunidad organizada lo necesite y en fechas definidas previamente desde lo local, departamental y nacional".

Consultado por la existencia de amenazas contra quienes pintaran las letras, el alcalde omitió la respuesta.

"Una señal de ultraderecha muy fuerte"

Desde el colectivo feminista, una de sus voceras explicó a Caras y Caretas la organización de acciones en la zona, en el marco del 8M, se realiza desde hace nueve años a través de asambleas abiertas que reúnen a distintas colectivas feministas, agrupaciones culturales y participantes autoconvocadas.

Detalló que este año el tema fue discutido durante varias semanas en encuentros realizados en febrero, hasta que el sábado 28 las participantes resolvieron enviar una nota al municipio para informar la actividad y solicitar que el planteo ingresara al Concejo Municipal para su discusión. La comunicación fue enviada desde el correo de la red feminista y firmada por dos integrantes del colectivo.

La vocera sostuvo que la única respuesta escrita que recibieron fue un correo electrónico remitido desde la secretaría del alcalde, en el que se les indicó que existía una resolución municipal que establecía que las letras no podían volver a pintarse. Sin embargo, afirmó que en ese intercambio no se adjuntó la resolución ni se detallaron los fundamentos de la medida.

Según relató, la situación escaló posteriormente a partir de un contacto telefónico con una de las firmantes de la nota, en el que se le habría advertido que intervenir las letras podría implicar la aplicación de la llamada Ley de Faltas. Para el colectivo, esa referencia fue interpretada como una advertencia directa. “Se nos dijo que las letras no se pintan y que para eso existe la ley de faltas”, afirmó la vocera.

Ante este escenario, las organizaciones feministas resolvieron convocar a una instancia de intercambio en el propio lugar de la intervención para informar a las participantes sobre la situación y evaluar colectivamente cómo proceder. Según explicó la entrevistada, la intención es que quienes participen de la actividad conozcan previamente las advertencias recibidas antes de decidir si continúan o no con la intervención.

La referente también señaló que la postura del municipio fue interpretada por el colectivo como un cambio respecto a años anteriores, cuando la actividad se realizaba sin mayores conflictos. En ese marco, sostuvo que la decisión final sobre la intervención será tomada de forma colectiva por las participantes que concurran a la convocatoria prevista en el lugar.

"Con todo lo que está pasando en el mundo, esta medida es una señal de ultraderecha muy fuerte. Nosotras vamos a seguir respondiendo, pacíficamente", remató.