El proyecto "no da garantías"
Gurméndez también señaló que no considera libre a quien toma la decisión de morir estando “sometido a tormentos en el abandono, en la soledad, en el desamparo y la desesperanza”. Por ello, criticó que el proyecto “no da las garantías previas de asesoramiento, de evaluación de psicólogos y especialistas que acompañen a ese enfermo por un camino de cuidados paliativos que le permita eventualmente revertir esa voluntad de muerte, muchas veces llevada por ese desconsuelo”.
En tal sentido, recordó que “la obligación del médico es aliviar, es sanar, es restaurar la salud y la vida misma”.
Desigualdades sociales
Finalmente, el diputado colorado advirtió sobre posibles desigualdades sociales derivadas de la ley, pues “la mayoría de la gente que se somete a cuidados paliativos en estas etapas finales de la enfermedad, cuando reciben la asistencia, terminan dando marcha atrás”. Explicó que, en la actualidad, “los cuidados paliativos no son accesibles a nuestra sociedad en su conjunto, hay una gran inequidad”, y eso podría derivar en que “los que van por el camino rápido de la eutanasia quizás sean los más pobres y los más débiles y los más vulnerables”.
Concluyó que “nuestra vocación política es amparar a los más débiles y a los más vulnerables en nuestra sociedad. Eso es una República y en eso se inspira la defensa de la vida que hacemos”.