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Política Liberoff | Turismo | Remo Monzeglio

DATOS Y RELATOS DEL TURISMO

Liberoff: «Si la temporada es tan buena, esperemos ver el derrame que deja»

Benjamín Liberoff, exsubsecretario de Turismo, criticó la falta de ideas para paliar dificultades macroeconómicas de la región y fortalecer el turismo interno.

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Caras y Caretas Diario

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Las cifras del arranque de la temporada turística desataron la gran polémica del verano. La mecha la encendió el ministro interino Remo Monzeglio, quien aseguró, cuando apenas empezaba el año, que estábamos ante “el mejor inicio de temporada turística en las últimas cuatro décadas”. El impactante anuncio desató una lluvia de críticas desde algunos operadores del sector que pusieron en duda la afirmación, y motivó que el Frente Amplio (FA) analice convocar a sala a las autoridades del Ministerio de Turismo para que demuestren sus números.

Abrumado por las repercusiones de su desbordante optimismo, Monzeglio bajó los decibeles de sus palabras. “Admito que mi frase, que la seguiré defendiendo, estuvo teñida de cierta euforia. Nunca conocí ningún funcionario que venda al país diciendo que estamos muy mal”, aclaró recientemente el jerarca buscando apaciguar las aguas. Pero la polémica quedó instalada.

En este contexto, Caras y Caretas entrevistó a Benjamín Liberoff, exsubsecretario de Turismo durante el último gobierno del Frente Amplio, quien expresó en profundidad su visión sobre la situación de la temporada en el país y aclaró que “hablar de turismo no es opinar, sino referirnos a la principal actividad económica del Uruguay”. Por lo tanto, “no es correcto, un 2 de enero, generar un titular referido a récords”, porque “eso es decretar una realidad política sobre una temporada”, aseguró. “Si la temporada es tan buena, esperemos ver el derrame que deja”, dijo el exsubsecretario del gobierno de Tabaré Vázquez y apuntó directamente contra la falta de acción del ministerio, para combatir las pésimas condiciones macroeconómicas de la región, “que no son favorables para los sectores medios y medios bajos”. “Ojalá sea la mejor temporada posible, pero cuando cierren los números, veremos si en enero, como en 2019, habrán ingresado más de 431.000 o 444.000 como en 2020, que ya teníamos efectos de competitividad con la Argentina”, recalcó. Por otra parte, criticó la falta de iniciativas para enfrentar los nuevos desafíos y aseguró que “las medidas que se están aplicando para atraer turistas son las mismas que estaban instrumentadas antes de la pandemia”.

En estos días el oficialismo analizó la temporada en términos de “récord”, ¿cuál es su lectura?

El turismo para Uruguay, previo a la pandemia, era la principal actividad económica considerada en forma individual. Implicaba entre el 7% y el 8% del Producto Bruto Interno, y más de 120. 000 personas involucradas, de acuerdo a la Encuesta Continua de Hogares y los datos del BPS.

Por lo tanto, hablar del turismo no es opinar, sino referirnos a la principal actividad económica. Desde ese punto de vista, la temporada, históricamente, representa alrededor del 50% de los ingresos anuales del turismo, por lo cual se vuelve más importante ser cautos. En los 15 años de gobiernos frenteamplistas tuvimos temporadas complejas, como con el corte de puentes, temporadas en las cuales los gobiernos argentinos comenzaron a aplicar restricciones sobre el movimiento de divisas e incluso el adelanto impositivo. Situaciones particulares que llevaron a tomar medidas particulares.

¿Qué opina de las medidas que viene aplicando el gobierno?

Al abordar el tema de la temporada, es preciso reconocer que las medidas que se están aplicando para atraer turistas son las mismas instrumentadas antes de la pandemia. La única medida de variación fue el incremento del 5% sobre el Imesi (Impuesto Específico Interno) a las naftas en estaciones ubicadas a 20 kilómetros de la frontera. La segunda medida que se aprobó, el 15 de diciembre, fue la tasa cero para los turistas uruguayos, lo mismo que estaba previsto para los turistas extranjeros, pero con el hecho de que en marzo de 2020 el gobierno quitó el 2% de beneficios sobre los consumos pagados con tarjeta de débito, por lo tanto, aumentaron los impuestos. Eso no ha cambiado. Entonces, si comparamos con años en que estaban cerradas las fronteras o en los que tuvimos el problema de Covid, tenemos una temporada mejor. De acuerdo a información aportada por parte de los operadores, hay una ocupación buena, los cruceros que habían dejado de existir volvieron, por lo que hablar de mejores condiciones y más público que cuando no hubo temporada, resulta obvio. Lo que no es correcto es un 2 de enero generar un titular referido a récords, eso es tender a decretar una realidad política sobre una temporada.

¿Considera que los anuncios sobre la ocupación fueron erróneos?

Algunos ejemplos que se han dado de ocupación, por ejemplo, de las amarras, son reales, pero no se dice que las amarras están al 50% de lo que costaban antes de la pandemia, porque durante la pandemia se tomó la medida positiva de rebajar las tarifas. Que lleguen más vuelos privados al comienzo de la temporada es bueno. Ahora, el vuelo privado tiene una capacidad entre 8, 12, 15 lugares. Los vuelos comerciales son los que hacen los números. Si tomamos declaraciones, por ejemplo, del exgerente de Laguna del Sauce, en la temporada 2018-2019 había hasta 175 operaciones diarias. Y si miramos el informe de la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia) en base a que había 8 compañías comerciales funcionando en Laguna del Sauce, entre enero y abril de 2019 llegaron 50. 000 pasajeros. El mismo gerente Alejandro Rivero de Laguna del Sauce declaró en estos días que en números se está al 50% de lo que había.

¿Cómo ve el impacto inmobiliario de la temporada?

Desde el punto de vista inmobiliario, destacan que se alquilaron las propiedades de mayor valor, es lo que sucedió en Uruguay durante muchos años. Que entre el 26 de diciembre y el 10 de enero, Uruguay vivía un período especial con ocupaciones mayores al 80%, siempre fue lo normal. Si actualmente hay un 100%, es muy bueno, pero días atrás la Asociación de Hoteles de La Paloma emitió una versión diferente sobre cómo está la situación, en forma similar se expresó la presidenta del Centro de Hoteles de Punta del Este.

Para hablar de números hay que ser precisos. Decir que los números de migraciones entre el 22 de diciembre y el 8 de enero arrojan tal cifra desde el punto de vista turístico no quiere decir nada porque no diferencia, por ejemplo, entre residentes y no residentes. Y para poder tener ese desglose hay que hacer dos procesos: uno con los números de Migraciones, y eso da una planilla sin los uruguayos residentes, y otro con el relevamiento de la información de las encuestas que se realizan a partir de un muestreo en los puntos de ingreso y salida. De esta manera, se obtiene información sobre uruguayos no residentes que vienen, y que son considerados visitantes, sus gastos, tiempo de estadía, etcétera. Para tener esos números hay que esperar por lo menos hasta el 15 de febrero.

Pero el gobierno asegura que ha llegado mucha gente

No me parece mal que digan que hay mucha gente, es común. Hemos escuchado muchas veces a uruguayos que van a la Argentina decir que hablaron con los tacheros y que ya saben quién gana la elección. Los inmobiliarios dicen que hay una ocupación alta, pero ¿sobre qué oferta de establecimientos? Porque en 15 años nunca dieron esos datos. Decir que en las últimas semanas de enero baja la actividad turística o que, en febrero, durante el carnaval, repunta, es la misma historia de siempre. El tema es si con la pérdida de competitividad que tiene Uruguay con el mercado argentino, que no es de hoy, la baja tiene un impacto importante para todo el mes de enero, o no. Por la cantidad de personas a las que afecta la situación, ojalá sea la mejor temporada posible, pero cuando cierren los números, veremos si en enero, como en 2019, habrán ingresado más de 431. 000 o 444.000 como en 2020, que ya teníamos efectos de competitividad con la Argentina.

¿Qué otros aspectos hay que tener en cuenta para hacer un análisis?

A la hora de evaluar la temporada, hay que tener en cuenta cuáles son los salarios de los trabajadores, no es solo cómo les va a los malla oro. Los que ganan más de $ 70.000 representan casos excepcionales, más bien están por debajo de los 35.000, eso es lo que aprobó como Consejo de Salarios este gobierno. Y hace pocos meses, el Poder Ejecutivo con los empresarios votaron laudos para el sector hotelero y gastronómico que ni a 2024 recuperarán su poder adquisitivo, no habló solo de cubrir lo que perdieron en estos años. Supongo que si la temporada es efectivamente buena, se va a abrir un ámbito de diálogo para ver cómo se produce una satisfacción también para los trabajadores del sector, que son decenas de miles. Si la temporada es tan buena, esperemos ver el derrame.

¿Qué factores afectaron al turismo?

En primer lugar, y que es notorio en todo el mundo, luego de 2 años y medio de retracción obligada, todos tenemos la necesidad de tener unos días de vacaciones. Por lo tanto, no es llamativo que en otras partes del mundo ya se estén superando los niveles de prepandemia. Si esto no ocurre en Uruguay, no es porque los turistas no quieran venir, es porque las condiciones macroeconómicas de la región no son favorables para los sectores medios y medios bajos. No se trata de un problema de genialidad promocional turística de las autoridades, es un flujo que se da por la diferencia de cambio. Esa realidad macroeconómica, que no es responsabilidad del Ministerio de Turismo, en Uruguay se va a mantener por lo menos por dos años más, en los que habrá un difícil nivel de competitividad, tanto con Argentina como con Brasil.

En contexto pospandemia, y con esa situación de competitividad, no tomar medidas excepcionales traerá mayores dificultades. Por ejemplo, con este nivel de dificultad de competitividad, ¿por qué no otorgar 10 pasadas de peajes gratis a los visitantes de Argentina, como parte de una política de promoción? ¿O hacer acuerdos con las grandes superficies de alimentación para que les tomen los tickets de peaje como parte de pago? Son políticas que ya se habían hecho. Cuando nosotros distribuimos 20 litros de nafta a cada visitante extranjero, en la época más difícil, no se resolvía la competitividad, pero era un mimo al mercado. Recordarán el aviso “un turista, un amigo y un argentino, un hermano”. ¿Se han reunido con las grandes superficies comerciales para tratar de encontrar una canasta turística como se había dicho? No se puede modificar la diferencia cambiaria, pero se podían tomar otras medidas. Aquella medida de devolver 20 litros de nafta fue una inversión de 1.700.000 dólares. Y no cobrar el IVA en pagos electrónicos de extranjeros fue una inversión de más de 25 millones de dólares anuales.

¿Cuál es el pronóstico que se puede hacer para este período?

Hay un estudio que se distribuyó en diciembre del año pasado, hecho por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), junto con el Sistema Nacional de Emergencias de Uruguay (Sinae), que, entre otras áreas, tomó la de turismo. El informe proyectaba que, entre marzo 2020 y diciembre 2022, el turismo en Uruguay no iba a percibir ingresos por 2.890 millones de dólares. Esa cifra es casi equivalente a UPM II. Entonces, si yo invierto 25, 30 o 50 millones de dólares no estoy resolviendo los 2.890 millones, pero estoy generando condiciones para no tener tanta diferencia de competitividad. Sin embargo, a las autoridades no se les ocurre, por ejemplo, pensar en la necesidad de crear el Fondo de Emergencia Turística, como se hace en otros sectores del país, como el lechero o el agropecuario.

¿Qué cosas no se están haciendo?

En la Rendición de Cuentas 2020 y 2021, el Ministerio de Turismo dejó de utilizar crédito por 10 millones de dólares. No se les ocurrió nada para hacer una transferencia de fondos durante ese período. Incluso, el Banco Interamericano de Desarrollo, en general, promovía con los países en que coopera, adelantar el uso de préstamo a efectos de derramar en el territorio. Uruguay tenía un préstamo que podía haber aplicado y no lo hizo. Si ahora se habla de generar un Fondo de Emergencia Turística tiene por objetivo principal desarrollar el turismo interno. Porque todos, gobiernos, privados, trabajadores, son contestes en que el turismo interno ayudó a mitigar el impacto del no ingreso de visitantes. Lo que no dicen es que si el turismo interno hoy está en muchos lugares del territorio es porque durante 15 años se generó infraestructura para que efectivamente hubiera turismo interno. El otro elemento importante para ver lo que puede estar ocurriendo esta temporada es que en los años 2007 y 2008 se hizo un clúster con el apoyo de españoles sobre la mirada 2030 de Punta del Este. Ese trabajo, que está publicado, concluía en ver Punta del Este como ciudad balneario diferenciado por calidad de vida. Y hacia ahí había que tratar de ir. En función de otro estudio que también se hizo en 2010, con la asociación de miembros afiliados de la Organización Mundial de Turismo, que por primera vez estudiaba un caso de estacionalidad que fue Punta del Este, analizaba cómo se podía poner en marcha ese proceso de desestacionalización, que diera ciudad balneario.

¿Hay más gente viviendo en el Este?

La pandemia y el teletrabajo aceleraron ese proceso. Actualmente hay más gente viviendo en el este del país, no sólo extranjeros, sino uruguayos. Ese fenómeno da dos resultados: durante la temporada hay más gente que tiene casa, que reside, y que invita amigos a visitarlos. Por otro lado, los que no son uruguayos van y vienen varias veces en el año al lugar de donde provienen. Y a los efectos del Uruguay son turistas, excepto cuando empiezan a trabajar. Entonces, en esos lugares, hay una realidad de mucha más población que anteriormente. Otro aspecto positivo es que algunos fines de semana, en el este del país, hay muchas más personas. Además de los informes mencionados, entre 2010 y 2011 se hicieron estudios sobre las expectativas que tenían los argentinos, de Capital Federal, Córdoba, Buenos Aires y Rosario, respecto a radicarse de forma temporal o permanente en el Uruguay. Los datos, que les dimos a empresarios en Punta del Este, revelaron un número de 200.000 potenciales, de los cuales a un 12% les había pasado por la cabeza venir al Uruguay. Entonces, cuando la Liga de Fomento de Punta del Este habla de que hay casi 25.000 nuevos residentes, en parte tiene que ver con aquellas cifras. Digo en parte porque actualmente hay otro fenómeno que también está incidiendo: los matrimonios jóvenes. Estos muchas veces acceden a niveles económicos Importantes en comparación con generaciones anteriores. Por lo tanto, tienen hábitos de consumo distintos, producto de las nuevas tecnologías y el trabajo a distancia, entre otras cosas. Ya no son solo los jubilados que vienen a hacer el retiro a Uruguay, también son matrimonios que trabajan y tienen otros consumos. Incluso, como tienen hijos, aumenta el número en los colegios y en las instituciones. Aumentan los servicios sanitarios que requieren el consumo gastronómico, entonces, eso es relevante y positivo, y tiene que ver también con las realidades de la temporada.

¿Cuáles son las claves para mejorar el sector?

Dentro de esas claves de consumo, está el tema de relacionamiento con el medio ambiente, y la naturaleza. Tiene que ver también con el consumo de vinos, con la visita a lugares de naturaleza entre otras cosas, propuestas originales que hay de espacios en viveros que sirven para tomar el té, con los quesos artesanales, incluso con los haras, el mundo equino o incluso con el mundo místico, el astroturismo. Son tendencias que existían, pero se van a seguir desarrollando. También hay una revalorización de la relación del hombre con el ambiente, con la naturaleza, que también inciden en turismo. Es un proceso, pero nunca van a ser los grandes números del turismo.

¿Cómo incide la llegada de cruceros?

En el caso del crucerismo, en los grandes números de la temporada no mueven la aguja. La temporada de cruceros mueve, si es buena, alrededor de 20 millones de dólares, en gastos de los cruceristas cuando bajan. Y dos veces eso en insumos que toman las naves o pagan de servicios, ya que son 60 millones; son muy importantes, tienen relación con determinados sectores que han estado muy golpeados como transporte turístico, los guías. Pero desde el punto de vista de los 1.700 o 2.000 millones de dólares no es, pero sí tienen un factor que es muy importante, es que nos ponen en el mapa de la venta mundial. Punta del Este y Montevideo pasan a formar parte del circuito atlántico. Eso, cuando se vende internacionalmente es importante, porque muchos de los que compran no es que compran para venir a Montevideo o Punta del Este, sino que compran para ir al Atlántico y cuando llegan nos descubren.

En estos momentos vamos a tener una temporada en la que también es lógico que, después de no tener dos temporadas, la gente utiliza los servicios de los cruceros más. Está muy bien. Y ojalá les vaya muy bien a todos los que tienen que vivir de ese sector, porque hacía 2 años que estaban sufriendo y pasándolo mal.

¿Cómo se obtienen datos certeros sobre turismo?

Hay que estudiar las condiciones de cómo se va a presentar la temporada a los efectos de proyectar todo el año, porque la metodología de encuestas implica un concepto general de todo el año, que se va tomando por trimestres. Eso es lo que se va ponderando para poder tener los valores correctos. Pero no es mes a mes porque puede haber fluctuaciones que sesgan la información. Por ejemplo, cuando había partidos de eliminatorias del Mundial, ese mes no se tomaba con el número real porque si no me deformaba la serie; que vengan al partido de Paraguay-Uruguay unos 1.000 paraguayos cambia mucho la estimación, con relación a la media. Esa no es la tendencia, eso fue porque hubo un partido. Entonces, lo que ahora va a ser importante a los efectos de evaluar la información que se reciba es tener datos de la ficha técnica de las encuestas y cómo se hacía antes, distribuir los microdatos para tener nociones de comparación, qué tipo de supervisión tienen esas encuestas, qué número de personal participó, cómo se diseñó la muestra, que hay que auditarla, no es lo mismo la muestra cuando estaban los puentes cortados que sin puentes cortados.

¿Qué políticas se podrían aplicar a corto plazo?

En marzo de 2020, el ministro Cardoso me llamó por otro tema y yo le sugerí algunas cosas. En el documento que Tabaré Vázquez presentó al presidente Luis Lacalle Pou en mayo estaban algunas. Con varios miembros de la Cámara de Turismo lo he comentado. Por un lado, la utilización de los créditos no utilizados. En marzo le dije: hay cuatro millones y medio de dólares que no va a poder utilizar en publicidad, busqué la forma de aplicarlo para el sector. Por otro lado, el préstamo del BID está aprobado por el directorio del Banco por 22 millones de dólares, de eso se han usado 9, o sea, hay 11 millones que se puede buscar dónde aplicar. En aquel momento, todos sabemos que producir comida era un hecho muy importante. Le sugerí que si había infraestructuras gastronómicas especializadas que estaban paradas, y todos estábamos pagando el seguro de paro del sector hotelero y gastronómico, ¿por qué no poner a funcionar esas infraestructuras con insumos del INDA y que las ollas populares, que son un fantástico ejemplo de solidaridad humana, pudieran ser puntos de distribución, y no de producción? Si los trabajadores del sector, en lugar de estar en la casa, producían alimentos, se genera un círculo virtuoso. En aquel momento dijeron que no y ahora resulta que las Fuerzas Armadas pueden distribuir insumos del INDA. Quiere decir que se podía. España aprobó recientemente un funcionamiento para los trenes de media y larga distancia que, comprados para determinadas horas, o asociado con otros servicios, son gratis. ¿Por qué no se pudo discutir un mecanismo similar con las empresas de ómnibus, que no se han recuperado de la pandemia, y que tienen unidades que podrían ponerse en funcionamiento? O discutir con el sector hotelero y gastronómico precios especiales para asociar al beneficio que tendría el boleto gratis.

Liberoff está convencido de que uno de los grandes déficits del gobierno es el turismo social.

“Tendrían que haber aprendido algo del turismo social. El Ministerio de Turismo, en agosto del año pasado, hizo una conferencia de prensa comunicando un “turismo para todos”. Dicen que hay 40 programas aprobados, y que los beneficiarios del BPS pueden acceder a un beneficio de 25%. ¿Hay alguna información de cuántos pasajeros se movieron con ese programa? No hay respuestas”, señaló. Desde su actual situación de senador suplente, el exministro de Turismo se quejó de que no le contestaran los pedidos de informe que hizo solicitando esos datos. “Se dice que algunos de los aspectos más importantes de apoyo al sector privado que hubo fue la reducción de las tasas de conexión y los consumos básicos, de OSE, UTE, Antel, me parece bien. Yo he pedido informes sobre los montos del apoyo que se dieron al sector privado, como la reducción de las tasas de conexión y los consumos básicos, de OSE, UTE, Antel y no he tenido una sola información desde hace 3 meses”, agregó. También cuestionó que algunas decisiones se demoraron, como por ejemplo la flexibilización laboral sobre el seguro de paro. “Los empresarios valoraron muy positivamente la flexibilización que venció el 31 de diciembre, por lo que si vuelven a presentarse problemas laborales durante la temporada, habría que salir corriendo a aprobar una ley. ¿No se podía haber aprobado esa ley hasta el 30 de abril para darle tranquilidad al sector empresarial y a trabajadores?”, preguntó. Desde su punto de vista, hay que invertir bien porque lo macroeconómico del exterior no va a cambiar. Explicó que se debe aprovechar que hay más residentes permanentes para lograr captar más gente que venga a visitarlos, eso se llama segunda residencia estudiada, y es algo que se está desarrollando en todo el mundo. “Acá tuvimos una oportunidad que desperdiciamos, cuando para ingresar había que pedir autorización e indicar qué domicilio se tenía, por lo tanto, era un banco de datos muy importante, que nos podría estar ayudando. Pero no se hizo”, lamentó. Por último, dejó su reflexión sobre el cierre de la temporada. “En este momento, no tengo expectativas. Lo que sí tengo claro es que hay que hacer algo con la promoción del turismo interno. No tiene que ser precisamente el Fondo de Emergencia Turística, pero que hagan algo”, concluyó.

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