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Política ricos | Davos | impuestos

Crítica a la desigualdad

Los ricos en Davos exigieron más impuestos

Grupo de ricos piden ser gravados con más impuestos para torcer la brecha de la desigualdad. El 1% más rico posee ahora más del 95% de la población mundial.

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“Orgullosos traidores a su clase, nuestros miembros están usando su riqueza e influencia para arreglar un sistema amañado. Son inversores, empresarios y ejecutivos, abogados, herederos, cineastas, autores y, lo más importante, patriotas. Conoce a los millonarios patrióticos”.

Así se presenta esta organización de millonarios cuyo actual presidente es Morris Pearl, un exdirector general de BlackRock, cuyos activos alcanzaron un récord de 14 billones de dólares, siendo el mayor gestor de activos del mundo, han expresado su preocupación por la calidad institucional de las democracias y las enormes asimetrías sociales, al tiempo que le reclaman a los gobiernos una mayor carga fiscal para los ricos y superricos.

El multimillonario CEO de BlackRock Larry Fink, ha ido más allá al hablar en la apertura del Foro Económico Mundial de Davos, al advertir, sin rodeos, que la IA podría ser el próximo gran fracaso del capitalismo tras tres décadas de expansión insostenible de la desigualdad tras la Guerra Fría. “El auge actual de la IA amenaza con ampliar la brecha de riqueza”, expresaba con serenidad y contundencia.

Y agregó, a modo de mayor profundidad y claridad, que los riesgos de crecimiento sin restricciones de la IA están afectando a las clases trabajadoras y profesionales del mundo. Remarcó acerca de la gravedad de la coyuntura y de las perspectivas, pues las consecuencias de un nuevo gran fracaso del capitalismo habrá de agudizar la ya aguda frustración de los sectores medios de la sociedad.

Carta Abierta desde Davos…

Esta es el reclamo de este grupo de millonarios estadounidenses, que ya tiene cierta expansión en Europa. Bajo la consigna “Es hora de ganar” plantearon esta plataforma que tiene mucho, para expresarlo en términos más uruguayos, la cuestión es entre la democracia y la dictadura de la concentración del poder y del dinero:

Debemos recuperar nuestro futuro. Líderes en Davos, gravad a los superricos.

Asistentes a Davos—Es hora de que todos ganemos.

Hace cincuenta y cinco años, cuando el Foro Económico Mundial se reunió por primera vez, la humanidad se encontraba al albor de un progreso notable. En los últimos cincuenta años, hemos dado grandes pasos en tecnología, medicina, comunicación y comercio global para crear enormes oportunidades potenciales para la humanidad.

Hoy estamos más conectados que nunca, pero al mismo tiempo, nunca hemos estado tan divididos. Décadas de innovación han ido de la mano con décadas de desigualdad, destrucción ambiental y oportunidades desaprovechadas. El 1% más rico posee ahora más del 95% de la población mundial en conjunto.

La brecha entre los superricos y todos los demás crece cada día, abarcando barrios, naciones y, quizás sobre todo, generaciones. Un puñado de oligarcas globales con una riqueza extrema han comprado nuestras democracias; tomó el control de nuestros gobiernos; amordazaron la libertad de nuestros medios; ejerció un control férreo sobre la tecnología y la innovación; la pobreza y la exclusión social profundizadas; y aceleró la ruptura de nuestro planeta. Lo que valoramos, ricos y pobres por igual, es ser devorado por quienes quieren aumentar la brecha entre su vasto poder y el de todos los demás.

Todos lo sabemos. Cuando incluso los millonarios, como nosotros, reconocen que la riqueza extrema ha costado todo lo demás a los demás, no cabe duda de que la sociedad está peligrosamente al borde de un precipicio.

Estamos agotados viendo cómo esto ocurre. Queremos que recuperemos nuestras democracias. Queremos que nuestras comunidades vuelvan. Queremos recuperar nuestro futuro.

En 2026, debemos hacer más que esperar un futuro que deseamos. Tenemos que ganarlo.

Ya tienes una solución sencilla y eficaz, apoyada tanto por millonarios como por el público. Dejad de malgastar el tiempo que tenemos—gravad a los superricos.

Como millonarios que estamos hombro con hombro con todo el mundo, lo exigimos. Y como nuestros representantes electos—ya seáis vosotros en Davos, concejales locales, alcaldes de la ciudad o líderes regionales—es vuestro deber cumplirlo. Así que grávanos. Grava a los superricos.

Podemos recuperar el poder de quienes lo capturan; recuperar nuestras democracias de quienes las abusan; Recuperar la salud, la educación y los hogares seguros de quienes han tocado fondo en nuestra infraestructura y servicios públicos. Podemos recuperar nuestra riqueza compartida.

La riqueza extrema ha llevado a un control extremo para quienes apuestan con nuestro futuro seguro por sus obscenos beneficios. Ahora es el momento de acabar con ese control y recuperar nuestro futuro.

Los millonarios como nosotros nos negamos a guardar silencio. Es hora de ser contados. Gravándonos y asegúrate de que los próximos cincuenta años cumplan la promesa de progreso para todos”.

Y estos quiénes son?

… “y estos quiénes son / pregunta la gente!!!”. Se trata de una organización que agrupa aproximadamente a unos 400 millonarios y multimillonarios de unos 24 países. Ahora mismo están reclamando a los líderes mundiales, a quienes ejercen los gobiernos de las naciones, a que aumenten los impuestos a los superricos. Y lo dicen desde dos ópticas; una, coincidiendo con el canadiense que hay un mundo desmoronado; y dos, desde la angustiosa preocupación de que los más ricos de la sociedad estén/están comprando influencia política.

Una encuesta realizada para el grupo Patriotic Millionaires, realizada a 3.900 personas en países del G20 con más de un millón de dólares en activos, excluyendo sus viviendas, también reveló que tres quintas partes piensan que Trump ha tenido un impacto negativo en la estabilidad económica global. Adicionalmente, téngase presente que estas respuestas fueron recogidas antes de que en estos últimos días Donald Trump ha amenazado, nuevamente, con subir las tasas arancelarias contra países europeos en caso de que no acepten acceder a sus exigencias para que se le ceda Groenlandia.

Otra información que surge de esta encuesta refleja el grado de preocupación por la institucionalidad democrática: algo más del 60% expresó su preocupación “de que la riqueza extrema fuera una amenaza para la democracia”. En línea con esta idea, aproximadamente dos terceras partes de los encuestados declararon apoyar una suba de impuestos para los superricos con el propósito de destinar esos nuevos recursos en servicios públicos, con apenas un 17% que se manifestó contrario a una iniciativa así.

Finalmente…

La encuesta también revela que el 82% de las personas encuestadas considera que deberían limitarse las donaciones que los representantes y partidos políticos pueden recibir de particulares para financiar sus campañas y actividades.

Aún desde este particular encuentro de hombres y mujeres influyentes hay señales de que así, como van las cosas, ya no se puede seguir.

Ernesto Kreimerman

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