Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Política

El tiempo vuela

Los últimos mil días del gobierno de Lacalle Pou

Lacalle arrancó sus últimos 1000 días al frente del gobierno, cuáles serán las prioridades y qué se puede esperar.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

Para los amantes de los números redondos, no es un dato menor. El presidente Lacalle Pou inicia la recta de sus últimos 1000 días de gobierno. Casi la mitad del mandato cumplido con unas cuántas cosas en su haber y muchas más en el debe.

El presidente se ganó el crédito de la gente en la primera parte de su mandato con la gestión de la pandemia. Con un margen de habilidad para comunicar, que ha sido uno de sus puntos más altos, algunas decisiones acertadas como la creación del GACH y cierta dosis de suerte al final, porque cuando los casos comenzaron a multiplicarse, y cundió la alarma, entramos en la parte final de la pandemia.

La imposición de la LUC, aprovechando su mayoría parlamentaria, sin escuchar a las instituciones sociales y cerrando las puertas a la oposición, fue el "bonus" que le dejó la crisis sanitaria. Pero estuvo muy cerca de sufrir un duro traspié en el referéndum que no dio margen para el festejo por el exiguo resultado alcanzado.

Este quiebre en la opinión pública acabó con la popularidad del gobierno y comenzó una caída que se profundizó con la situación económica al dispararse la inflación, lo que sumado a la pérdida de poder adquisitivo del salario de los trabajadores, jubilados y pensionistas, terminó generando un escenario de crisis que hasta aquí no se había transitado.

El impacto que siempre provocan los aumentos del precios de los combustibles, y la absoluta evidencia de que las promesas de campaña se quedaron en los discursos, marcaron la parte final de la luna de miel con la gente.

Para completar el escenario, la gota que colmó la copa, fue el duro golpe de realidad que significó la multiplicación de los homicidios en un mayo violento que, una vez más, dejó al descubierto la fragilidad del sistema de seguridad pública.

Las frases grandilocuentes que se habían lanzado para criticar la política de seguridad del Frente Amplio, quedaron atragantadas ante las frías estadísticas.

La recta final coloca a Lacalle Pou en su momento más duro. Ya la pandemia quedó atrás, y es hora de mostrar resultados donde la gente espera respuestas que hasta ahora no alcanzan: salarios, seguridad, educación y vivienda.

Ya pasó el tiempo de las promesas y de compararse continuamente con el Frente Amplio, es el momento de ejecutar acciones de gobierno concretas que mejoren la calidad de vida de la gente. El tiempo está corriendo.