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Política Cardama | verso | Motores

Otro cuento del gallego

Mario Cardama y el verso de los motores

El Gobierno confirmó lo que sospechaba, Cardama nunca encargó los motores para las OPV, cuando los primeros ya deberían estar en Vigo según los plazos establecidos en el contrato. Otro verso del empresario gallego que quedó en evidencia.

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Días atrás, el Gobierno de Yamandú Orsi bloqueó un importante pago para la construcción de las patrullas oceánicas tipo OPV (Offshore Patrol Vessel) luego de que la empresa Francisco Cardama S.A. no cumpliera con uno de los hitos clave que quedaron establecidos en el contrato firmado con el Estado uruguayo en 2023.

El Poder Ejecutivo resolvió no efectuar el pago de 8,2 millones de euros al astillero español correspondiente al 20% del total del costo de la primera OPV (C-250) tras el incumplimiento del tercer hito que consistía en acreditar la disponibilidad de los motores principales del primer buque, suministrados por la compañía estadounidense Caterpillar. Plazo que venció la noche del 14 de enero, luego de que Cardama no presentara la documentación exigida en la carta de crédito.

Sin nuevos hitos, no hay más pagos

Si bien, la fecha para el hito de la acreditación de la instalación de los motores marinos estaba prevista para el 15 de febrero, el astillero debía dar cuenta de la disponibilidad de los mismos para su instalación antes del 15 de enero según estaba estipulado en la carta de crédito del BROU que vence el 28 de febrero para que alcanzaran los tiempos para su colocación efectiva en la primera embarcación.

El contrato comprometía a Cardama a presentar los motores de la OPV C-250 en las instalaciones del astillero en Vigo a los 11 meses de entrado en vigor de este.

cronograma contrato

Al no cumplirse esa condición, el pago quedó automáticamente bloqueado, de acuerdo con los términos del contrato firmado y de la carta de crédito vigente.

La no instalación de los motores marinos en el plazo establecido constituye un incumplimiento flagrante del contrato por parte del astillero Cardama y es un factor determinante para que el avance de las obras planificado quede estancado, y, por ende, también los pagos acordados en el cronograma de hitos del contrato.

Ante una obra que está prácticamente suspendida, está claro, que Cardama tampoco recibirá más pagos en el futuro ya que no podrá cumplir con la botadura de la primera OPV para mayo y la entrega del buque en Vigo previsto para agosto de este año.

El reciente incumplimiento no sorprendió a las autoridades del Ministerio de Defensa Nacional (MDN). La posibilidad de que el tercer hito no se cumpliera en tiempo y forma por las demoras en la compra e instalación de los motores ya estaba sobre la mesa desde fines del año pasado, cuando Lazo informó durante su interpelación en el Senado (el 10 de diciembre) que la entrega del equipamiento en cuestión tendría un retraso adicional de doce meses, según comunicó oficialmente Cardama el 26 de noviembre de 2025, pero sin una documentación que justifique el pedido.

Cuentos de gallego

En ese sentido, el subsecretario de la cartera, Joel Rodríguez, advirtió que el próximo pago que el Estado uruguayo debería hacer a Cardama dependía de los avances que el astillero pueda comprobar. “Si todo transcurriera normalmente y con el contrato en funcionamiento, debería pagarse si la empresa Cardama cumple con tener los motores, y nosotros no podríamos hacer nada. Sin embargo, hay novedades de que la empresa Caterpillar no estaría mandando los motores por diferentes causas y seguramente ese hito no se cumple y por tanto no haya que pagar”, advertía el jerarca. En ese momento el MDN ya sabía que, si los motores hubiesen llegado dentro del plazo, tampoco había un lugar en el barco donde instalarlos, ya que los esquemas de construcción informados por los inspectores revelaron que el bloque de la sala de máquinas todavía no se ha construido.

La primera excusa esbozada por Mario Cardama fue que Caterpillar no tenía disponibilidad de los motores, razón por la cual, en octubre del año pasado, pidió doce meses más de plazo al MDN para la adquisición de los motores C280-16.

Pero la versión del empresario gallego contradice una carta que le envió Finanzauto el representante de Caterpillar en Vigo a Cardama en febrero de 2025, fecha en la cual los motores supuestamente habían sido encargados y también señados.

Motores

El documento es breve y conciso respecto a la disponibilidad del fabricante (Caterpillar) de los dos motores para la primera de las patrulleras oceánicas (no así para la segunda en ese momento) por lo que el proceso estaba en marcha en ese momento, al menos en los papeles.

Caras y Caretas consultó por mail a Finanzauto para conocer qué pasó con el proceso de compra de los motores para las dos OPV, pero no obtuvo respuestas.

Si bien, la empresa atribuyó la demora a inconvenientes con el proveedor, para la parte contratante el hecho concreto es que la condición contractual no se cumplió. Desde el gobierno sostienen que Cardama ni siquiera señó los motores marinos para que los empiecen a fabricar en Estados Unidos, proceso que demora unos 10 meses y que si bien fue gestionado inicialmente hace un año por Finanzauto, el avance de la compra dependía del pago de la seña del 20-30 % del costo por parte de Cardama y del total de los motores, antes de que Caterpillar los envíe a Vigo.

El valor de cada uno de los motores C280-16 es de aproximadamente US$ 1,5 millones.

Al conocer la intención del Gobierno uruguayo de iniciar acciones legales contra la empresa por presunto fraude y empezar a explorar las vías para rescindir el contrato, Mario Cardama cambió su verso con el tema de los motores. Ahora el problema aducido por el gallego era que la empresa proveedora (Caterpillar) no cumplió con los plazos de entrega; debido a que la firma norteamericana señaló que 'no entregaría los motores hasta que no se confirme el futuro del proyecto' de las OPV para Uruguay.

La desesperada artimaña de Cardama para sacar más plata al Estado

En diálogo con Caras y Caretas, la ministra Sandra Lazo aseguró que Mario Cardama "no pagó seña ninguna" y "estoy segura de que no tiene con qué hacerlo", advirtió. Esto en referencia a que octubre del año pasado, cuando Cardama vino desesperado a reunirse con las autoridades del ministerio para pedir más plazo, también pretendió que se le habilite un adelanto del pago correspondiente al hito del mes 16 del cronograma: la colocación de la quilla de la segunda OPV (C-251).

El nerviosismo del gallego era evidente en la reunión de octubre donde también estuvieron presentes abogados de Presidencia. Desde que los dos inspectores de la Armada Nacional se instalaron en Vigo, el atraso en la obra de la primera OPV quedó más que evidente (tenía menos del 30% de avance frente al 60% que establecía el contrato para ese momento de 2025), por lo que el pedido de más plazo y dinero por parte del empresario fue la gota que rebalsó el vaso para el Gobierno de Orsi, que cuando pretendió ejecutar la garantía de fiel cumplimiento descubrió el fraude del falso aval presentado (dos veces), lo que a la postre resultó ser la punta de lanza del gobierno para decidir iniciar el camino de rescisión del contrato con Cardama.

Los inspectores de la Armada recomendaron al MDN “no aceptar” el hito de la construcción y colocación de la quilla (un pedazo de chapa sin certificar) de la segunda OPV que estaba establecido recién para junio de 2026 y que supondría un desembolso del 30% del valor total de la segunda embarcación (15 % del total del contrato). Los técnicos enviados por el ministerio para informar acerca de los avances del proyecto advirtieron que la quilla había sido colocada delante de la primera embarcación y “al revés”, reforzando la idea de que era una mera "artimaña" de Cardama para recibir más dinero.

Quilla segunda OPV (1)

Una fuente advirtió a Caras y Caretas que el sobre costo que tuvo el buque “militar” de Senegal (C-243), construido desde 2016 y prometido para ser entregado en julio de 2025 (y que el país africano se niega a recibir) sea parte del “faltante” del dinero que debió ser destinado para la construcción de las dos OPV para la Armada Nacional.

“El único problema no es la garantía”, también la plata que hay que “recuperar”

Desde que los observadores uruguayos se instalaron en Vigo, aludieron que “el astillero ha sido poco colaborativo”, que la información otorgada por la empresa “es confusa”, que hay “irregularidades técnicas muy serias” y que una vez culminados la estabilidad de los barcos se vería “comprometida”. Todo ello, dijo Lazo en diciembre, “permiten anticipar el incumplimiento del constructor”, aludiendo a un posible causal de caída del contrato. “El único problema no es la garantía”, advirtió.

Más allá del presunto fraude de la garantía de fiel cumplimiento, a Lazo lo que más le preocupa es el poco avance que el astillero Cardama ha demostrado para justificar los pagos realizados por el Estado uruguayo. En este sentido, la ministra detalló que “el Estado lleva pagado hasta el presente 28,79 millones de euros (de un total 82,27)” -lo que representa más del 70% del costo de la primera patrullera oceánica- que el Poder Ejecutivo ve “naturalmente necesario recuperar y evitar su pérdida definitiva”.

Si bien 2026 va a ser un año agitado a nivel de la Justicia en el caso Cardama y todas las partes saben que va a ser un proceso largo y tedioso, la ministra augura que “pronto terminemos con esto”, porque “ya llevamos años denunciando el fraude”.

En tanto, mientras los inspectores continúan con las instancias de evaluación técnica sobre el grado real de avance de la obra, el futuro del proyecto y la continuidad del contrato dependerá, en gran medida, de los informes de la auditoría independiente que el Estado uruguayo le encomendó a la reconocida sociedad clasificadora Bureau Veritas.

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