Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Política Frente Amplio | Orsi |

Primer año de gobierno frenteamplista

Cuentas ordenadas sin ajuste social, salarios que crecieron más en un año que en todo el período anterior y una agenda de seguridad que por primera vez involucra a todo el Estado. El primer año del gobierno Orsi en números y decisiones.

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

Gobernar no es anunciar. Es decidir, bancarse las consecuencias y seguir.

El Frente Amplio recibió un país con las cuentas públicas en rojo, deudas no informadas durante la transición y servicios deteriorados. Sin drama y sin excusas, el gobierno tomó el toro por las astas: resolvió la falta de medicamentos en ASSE, otorgó un aumento especial a las jubilaciones mínimas y descartó el proyecto Neptuno, reemplazándolo por una alternativa viable tanto económica como ambientalmente. Primer año, decisiones concretas.

En materia de empleo e ingresos, los números hablan. Se crearon 26.000 nuevos puestos de trabajo. La ronda de negociación colectiva fue la más grande de la historia, con pautas especiales para los salarios más bajos. El resultado: el salario real creció en un año lo mismo que en todo el período de gobierno anterior. Y la inflación cerró en su nivel más bajo en 25 años. No es relato, es lo que le quedó en el bolsillo a la gente.

En paralelo, el gobierno avanzó en justicia fiscal. Las grandes multinacionales que operan en Uruguay empezaron a tributar aquí. Las rentas del capital en el exterior también. Más de 60 % del incremento de gasto previsto en el presupuesto se destinará a políticas sociales. La plata de los que más tienen, para los que más necesitan.

La infancia fue prioridad desde el primer día. El presupuesto aprobado es el mayor en primera infancia de la historia del país. Más becas, bonos reforzados para hogares vulnerables, tiempo pedagógico extendido. Y este año arrancaron los comedores en educación media: 40.000 estudiantes que van a poder almorzar en el liceo o en la UTU. Porque ningún gurí debería tener que elegir entre comer y aprender.

En seguridad, el gobierno apostó a resultados sobre eslóganes. Más de 20.000 cámaras de videovigilancia instaladas, 1.700 nuevos funcionarios policiales, mayor presencia territorial y una estrategia coordinada contra el crimen organizado que por primera vez involucra a Presidencia, Interior, Defensa, Economía, Cancillería e Inteligencia bajo un mismo marco. Y para no repetir el ciclo de cinco años a cinco años, se convocó a un diálogo interpartidario para construir una política de Estado en seguridad.

En salud, se regularizó el abastecimiento de casi 100 medicamentos que faltaban, se redujeron un 55 % las listas de espera en cirugías oftalmológicas infantiles y se incorporó la vacuna contra el meningococo al calendario sin costo para las familias. La salud de los gurises no puede depender del sueldo de sus padres.

En vivienda, el horizonte es concreto: 69.334 soluciones habitacionales proyectadas para el quinquenio, 175 cooperativas en obra, más de 5.400 viviendas en desarrollo y el programa Primera Vivienda para facilitar el acceso a la casa propia. Además, el programa Crece desde el Pie para acompañar a las familias desde el nacimiento, articulando salud, vivienda y desarrollo infantil. Para que ningún niño dé sus primeros pasos en una casa con piso de tierra.

¿Alcanza con un año? No. Quedan cuatro y el gobierno lo sabe mejor que nadie. Pero la dirección está clara, los compromisos se están cumpliendo y las decisiones difíciles ya se tomaron.

Un Uruguay para la gente no se construye en un discurso. Se construye gobernando. Y eso es lo que estamos haciendo.

Diputada Sol Maneiro