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Política

transparencia

Vuelven los controles ambientales sobre UPM y proyectos energéticos en el río Uruguay

La comisión fue creada en 2007 para garantizar información pública y prevenir incidentes ambientales vinculados al funcionamiento de la planta de celulosa.

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Tras varios años de inactividad, la Comisión de Seguimiento de la planta de UPM en Fray Bentos retomará formalmente su funcionamiento en 2026, con un renovado énfasis en el control ambiental, la transparencia y la participación de la sociedad civil. Así lo anunció el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño.

Creada en 2007 para garantizar información pública y prevenir incidentes ambientales vinculados al funcionamiento de la planta de celulosa, la comisión había dejado de reunirse durante un largo período. “Hacía muchos años que no se reunía la comisión de seguimiento del proyecto”, reconoció Ortuño, al confirmar su reactivación. En esta nueva etapa, las instancias de trabajo permitirán recoger y debatir las preocupaciones de la sociedad civil, los organismos locales y la intendencia departamental, reforzando así el monitoreo institucional sobre una de las instalaciones industriales más relevantes del país.

El ministro recordó que durante 2025 se realizaron encuentros preliminares que sirvieron como antesala de la reactivación formal prevista para el próximo año. A partir de 2026, la comisión volverá a ser un espacio regular de intercambio y control, con foco en el desempeño ambiental de la planta y en la prevención de posibles impactos sobre el río Uruguay.

En paralelo, el Ministerio de Ambiente avanza en el análisis técnico de la solicitud presentada por UPM Fray Bentos para incrementar la producción de la planta sin aumentar los vertidos al río. La evaluación está a cargo de la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea), que mantiene un intercambio permanente con la empresa para ajustar estudios y propuestas. Según Ortuño, el objetivo es asegurar que cualquier ampliación productiva cumpla estrictamente con los estándares ambientales vigentes. “En general, el proyecto que se plantea está en condiciones de llevarse adelante”, afirmó, aunque aclaró que el anuncio de las inversiones corresponderá a la empresa.

Fortalecen controles

El fortalecimiento de los controles ambientales también se extiende a otros proyectos estratégicos en la zona. Ortuño se refirió a las negociaciones con Argentina por la instalación de la planta de hidrógeno verde de la empresa HIF Global. La iniciativa ya cuenta con autorización ambiental para su localización, pero aún está pendiente la presentación del estudio de impacto ambiental, requisito clave de la normativa nacional.

Tras un reciente encuentro bilateral, el estudio incorporará además las preocupaciones planteadas por la delegación argentina. Una vez que la empresa entregue la información solicitada, el Ministerio de Ambiente realizará el análisis técnico correspondiente antes de avanzar en nuevas definiciones.

Con la reactivación de la comisión de seguimiento, la evaluación rigurosa de ampliaciones industriales y el control exhaustivo de nuevos emprendimientos energéticos, el gobierno busca reforzar el rol del Estado en la fiscalización ambiental y garantizar que el desarrollo productivo se compatibilice con la protección del río Uruguay y su entorno.

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