Estrategia de la Celac
El mandatario planteó la necesidad de avanzar en áreas estratégicas para la región, entre ellas la seguridad alimentaria, la transición energética, la gestión de riesgos de desastre, así como la educación superior y el desarrollo productivo y comercial.
En materia internacional, hizo referencia a la importancia de la Secretaría General de Naciones Unidas y sostuvo: “No podemos descuidar esta postulación”. Agregó: “Debemos buscar entendimientos para que ese nombre tenga respaldo integral. (...) No dejemos pasar esta oportunidad si queremos ser relevantes en el mundo”.
Uno de los ejes centrales del discurso fue la preocupación por el avance del crimen organizado. Orsi advirtió que, si bien la región ha logrado construir una región libre de conflictos armados entre Estados, convive con “niveles de violencia extremadamente altos”. En ese marco, indicó que en muchos países la violencia es de las principales causas de muertes entre los jóvenes.
El delito no se combate debilitando la ley, sino fortaleciendo el Estado de derecho”, dijo y agregó: “Se combate con más democracia, más ley y más desarrollo”. Y agradeció a Bolivia y a Paraguay por la cooperación que permitió capturar al narcotraficante Sebastián Marset.
El presidente lamentó que el conflicto armado vuelva a ocupar un lugar central en la política internacional y remarcó que América Latina y el Caribe tienen “algo valioso que preservar”. También llamó a “acompañar a Haití” ante la situación que atraviesa ese país.