Este martes, las dos empresas comenzaron una negociación para analizar la continuidad del vínculo comercial o, en caso contrario, finalizarlo.
En ese escenario faltaba el tercer actor involucrado: el sindicato de la construcción (Sunca). Para facilitar la vuelta a la actividad -con Criba u otra empresa a cargo- debía resolverse la situación de los trabajadores en el seguro de paro.
Este martes, Giuseppe Cipriani y sus asesores se reunieron con una delegación del Sunca de Maldonado encabezada por el dirigente Michael Pistone.
Firmaron preacuerdo
El preacuerdo firmado por las partes establece el compromiso de otorgar la “posibilidad real y efectiva a la totalidad de los trabajadores que ya formaban parte de la obra de reincorporarse a sus tareas”. Ese compromiso es para empleados, tanto de la constructora como de empresas subcontratadas, que estuvieran vinculados al proyecto desde el 1º de julio en adelante y que manifiesten su voluntad de continuar.
Además, Cipriani se hará cargo de los jornales de trabajadores que no hayan accedido al seguro de paro, pero sí a la orden, desde la misma fecha.
El acuerdo incluye una cláusula de relacionamiento laboral en que las partes que asumieron mantener un canal de diálogo abierto y monitorear en forma conjunta el estricto cumplimiento de las normas de seguridad e higiene laboral y el convenio colectivo vigente del sector de la construcción (firmado recientemente entre las cámaras empresariales y el Sunca).
El tercer punto apunta a generar mecanismos de prevención de conflictos y toma parte de un artículo del convenio general del sector. Allí señala que las partes actuarán de buena fe y canalizarán cualquier diferencia mediante ámbitos de negociación previstos, antes de promover medidas que puedan afectar la actividad.