Hoy 13 de diciembre se cumplen 30 años del plebiscito que impidió la privatización de las Empresas Públicas y los trabajadores organizados en SUTEL lo recordaron.
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El Dirigente del Sindicato Gabriel "Chifle" Molina rememoró aquel triunfo popular ante la iniciativa privatizadora promovida por el entonces presidente Luis Alberto Lacalle.
Reivindicó la enorme alianza social junto a la mayoría de los partidos políticos y el conjunto del Movimiento Sindical.
De la Mesa Redonda entre otros referentes sociales se hicieron presentes quienes integraron aquél movimiento como Fucvam, Onajpu y el Pit Cnt entre otros.
También estuvo presente el diputado frenteamplista Javier Umpiérrez, integrante de la comisión parlamentaria que trabajó en la Ley de Medios.
Por su parte la secretaria de SUTEL Florencia Leymonié aclaró que si bien por su edad no podía dar testimonio de aquellos hechos, reivindica la actual lucha del movimiento sindical en defensa de las empresas públicas.
La Ley Nº 16.211, conocida como Ley de Empresas del Estado, fue aprobada en Uruguay durante la administración de Luis Alberto Lacalle y motivó un intenso debate político y social; parte de su contenido fue derogado por un Referéndum popular.
Fue defendida en particular por Ignacio de Posadas, primero senador y después ministro de Economía. Fue parcialmente derogada por la ciudadanía en un referéndum convocado a iniciativa de sectores sociales y políticos opuestos a éstas medidas.
El domingo 13 de diciembre de 1992 el "Sí" recibió 1.293.016 contra 489.302 del "No", con 22.327 sufragios en blanco, 36.992 anulados y 100.191 observados, registrándose un total de 1.941.829 personas que concurrieron a votar. Los cinco artículos de la Ley de empresas públicas quedaron derogados. Este resultado sorprendió a muchos puertas afuera, en medio de una Latinoamérica en plena fiebre privatizadora. Sin embargo, otros consideraron que quedó en evidencia la impopularidad del programa de gobierno de Lacalle; si bien desde el punto de vista formal esta derrota en un plebiscito no equivalió a "derrotar al gobierno", muchos sintieron que así estaban votando.