Según el jerarca, en las zonas de mayor densidad poblacional y actividad comercial se mantendrán contenedores públicos, pero con más limpieza y mayor frecuencia de recolección para evitar desbordes, acumulación de basura y el hurgado informal.
Por otra parte, la Intendencia evalúa instalar contenedores soterrados en puntos estratégicos como avenidas principales y la Ciudad Vieja, siguiendo modelos aplicados en otras ciudades del mundo. “En el mundo estas cosas van evolucionando, surgen equipamientos con nuevas prestaciones. Estamos muy atentos, pero sin dudas queremos que en cinco años Montevideo avance sustancialmente en los dos objetivos: limpieza y reducción de residuos”, concluyó Herou.
Este plan se enmarca en una visión de mediano plazo que se enfoca en mejorar la limpieza urbana, promover la clasificación en origen y una mayor corresponsabilidad ciudadana en el manejo de los residuos. También contempla mejoras en la disposición final de residuos, incluyendo la ampliación del relleno sanitario y el estudio de tecnologías alternativas al enterramiento. Otro eje será la inclusión social de personas clasificadoras, así como la promoción de la educación ambiental en toda la ciudad.