El verdadero partido
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, respaldó públicamente el proyecto y lo ubicó en el “corazón de la cohesión social”, en un país con una de las brechas más profundas de la región: “Por cada adulto mayor pobre, tenemos 10 niños pobres”. Según el jerarca, la ley es solo “una condición necesaria”, pero no suficiente: ahora comienza el desafío de vencer las “preocupaciones” del sector privado. “Se necesita una difusión alta y mucho convencimiento. Ahora empieza el verdadero partido”, advirtió.
El conversatorio mostró que existen antecedentes, pero también resistencias. Jorge Penedo, de Teyma, contó que desde 2018 ya contrataron a más de 950 personas privadas de libertad en Punta de Rieles. Aun así, reconoció que muchos empresarios “no se animan” a incorporar liberados.
La presidenta de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa, Elisa Facio, fue tajante: “Si no les damos trabajo, les da trabajo el narcotráfico”. Desde ACDE trabajan desde hace tres años en un programa de acompañamiento para liberados, con talleres, mentorías y seguimiento.
La solución es más trabajo
En la misma línea, el exdirigente sindical Richard Read presentó la iniciativa Cosechando Esperanzas, que apunta a ofrecer estudio, oficios y disciplina de trabajo a adolescentes de Inisa. “La solución no es más bala y más cárcel”, advirtió. Para Read, el objetivo no es solo formar carpinteros o albañiles: “La importancia es que salgan buena gente, con cultura de trabajo y convivencia”. Su conclusión sintetizó el espíritu de la jornada: “Si rescatamos a un gurí, es una vieja que duerme tranquila; vale la pena”.