“Hay un llamado abierto para módulos para la atención de la emergencia habitacional que cierra el 16 de marzo y esperamos que muchas empresas se presenten”, indicó.
Vivienda y soluciones
La ministra explicó que estas soluciones están pensadas para atender situaciones urgentes de familias que viven en condiciones precarias y que no pueden ser incorporadas de inmediato a los programas estructurales del ministerio.
Otro de los ejes del plan quinquenal se centra en los programas de mejoramiento barrial que impulsa la Dirección Nacional de Integración Social y Urbana (Dinisu). Según señaló Paseyro, estos programas buscan avanzar hacia soluciones habitacionales definitivas al mismo tiempo que mejoran el entorno urbano.
En ese sentido, sostuvo que la problemática de los asentamientos debe analizarse con una mirada más amplia que el simple número de barrios informales existentes.
“No es lo mismo un asentamiento consolidado que otro con una precariedad habitacional absoluta. Esa diversidad a nosotros nos importa”, explicó.
Para la ministra, lo central es mejorar las condiciones de vida de las familias. “Cuando hablamos de asentamientos, lo que nos importa es mejorarle la calidad de vida a la gente”, afirmó.
Más barrio
Durante la rueda de prensa también se refirió al programa Más Barrio, anunciado por el presidente Orsi, que comenzará a implementarse en abril en Cerro Norte y que posteriormente se extenderá a departamentos como Rivera, Durazno, Canelones y Maldonado.
Paseyro explicó que se trata de un programa integral que combina obras de infraestructura, recuperación del espacio público, seguridad y participación comunitaria.
“Es un programa integral, socio-urbano, que apunta a la seguridad y a la convivencia”, señaló.
La jerarca agregó que uno de los objetivos principales es que las familias vuelvan a apropiarse de los barrios y a utilizar los espacios públicos con tranquilidad. “Queremos que las familias vuelvan a disfrutar su barrio, vuelvan a salir a la calle y que los niños puedan ir tranquilos a la escuela”, expresó.
En ese contexto, explicó que la seguridad es un componente relevante del programa, pero que no se limita a una lógica represiva. “Tiene un componente fuerte de seguridad, pero también un componente de convivencia. Queremos barrios disfrutables, donde los vecinos quieran vivir y quieran estar”, sostuvo.
Consultada sobre un proyecto de ley impulsado por un legislador del Frente Amplio que plantea eliminar los monoambientes de 25 metros cuadrados y exigir una superficie mínima de 35 metros cuadrados, la ministra aclaró que la propuesta deberá discutirse en el Parlamento antes de que el ministerio adopte una posición definitiva. Sin embargo, recordó que el régimen de vivienda promovida ha tenido cambios en los últimos años.
“En 2020 se promovieron los monoambientes dentro de la Ley de Vivienda Promovida y en 2022 se habilitó que pasaran de 35 a 25 metros cuadrados”, explicó. De todos modos, señaló que este tipo de unidades representa una proporción menor dentro del total de viviendas promovidas.
“Hoy, si miramos los datos, el 10% de las viviendas promovidas son monoambientes. No hay una apuesta a los monoambientes”, afirmó.
Para Paseyro, la discusión debe centrarse en cómo mejorar el acceso a la vivienda sin restringir innecesariamente la oferta. “Acá no se trata de prohibir la construcción, se trata de hacer lo mejor para las familias y generar más oportunidades de acceso a la vivienda”,
Barrio Maracaná
En cuanto a las obras llevadas a cabo en Maracaná Sur por la Dinisu a través del Plan Mejoramiento de Barrios, Paseyro señaló que esta inauguración de cinco casas realizadas este jueves, forma parte de una intervención mayor que comenzó hace varios años y que incluye tanto viviendas como obras de infraestructura urbana, entre ellas, saneamiento. En este caso, esta etapa que incluyen 60 viviendas, demandó una intervención de $156 millones.
En ese sentido, resaltó la importancia de estas obras, ya que las consideró clave para las familias. “La conexión al saneamiento es fundamental para las familias y hace a la salud y a la calidad de vida”, sostuvo.
La ministra señaló además que las políticas habitacionales no pueden limitarse únicamente a la construcción de viviendas. En ese sentido, recordó una reciente inauguración de soluciones habitacionales junto a Mevir en Sarandí del Yí, en donde un vecino destacó el valor comunitario de los procesos de autoconstrucción.
“La vivienda es una parte, pero también es el formar comunidad”, recordó la jerarca citando las palabras del vecino, y añadió que ese concepto refleja el espíritu de las intervenciones que impulsa el ministerio.
En esa línea, explicó que en muchos barrios los vecinos ya están organizados y conocen las necesidades de su comunidad.
“Cuando el Estado llega, muchos barrios ya tienen vecinos organizados que saben qué es lo que quieren para su barrio. Nosotros nos sumamos a ese camino”, afirmó.
Paseyro subrayó que el trabajo del Estado en el territorio no se limita a las obras de infraestructura. Según explicó, también implica un acompañamiento social permanente para fortalecer los procesos comunitarios. “Cuando decimos Estado presente en el territorio, se materializa con obras como estas, pero también con un acompañamiento social fuerte a los vecinos y vecinas para construir ciudad y ciudadanía”, concluyó.