El asesino admitió que había ido a tirar basura en su camioneta en una cuneta, razón por la que fue increpado por la víctima que comenzó a filmarlo con su celular. Luego, el policía se retiró del lugar, tomó su arma de reglamento y tras volver a cruzar con la víctima le disparó hasta matarlo.
Los investigadores dieron con el policía tras identificar con cámaras de la zona, la matrícula del camión utilitario que utilizó el homicida.
Corroboraron que ese camión era de un policía que se desempeña en la Jefatura de Policía de Montevideo, y luego de interrogarlo este miércoles admitió que era suyo pero quien lo usaba habitualmente era su hermano, efectivo de la Guardia Republicana formalizado que, al enterarse que su casa ubicada en Islas Canarias y Versalles (donde vivían ambos hermanos junto a su padre) estaba siendo allanada dijo haber sido víctima de una rapiña en la que le robaron su arma de reglamento cuando se dirigía a su domicilio.
En primera instancia ambos funcionarios policiales fueron detenidos, pero finalmente el efectivo de la Republicana confesó el crimen y desligó a su hermano del homicidio, por lo que este quedó en libertad.