"Una fiesta de estas, con todo lo que conlleva: seguridad, escenario, luces, audio, socorristas, baños, emergencia, vallado, sale cientos de miles de dólares. Esa es la realidad de esto. Y eso alguien lo tiene que pagar", agregó asegurando que "no encontraron otra opción" que cobrar entrada.
En tal sentido, lamentó que Uruguay no funciona como países como Brasil, "que aparece un sponsor, dice cuánto sale todo esto, y lo paga". Y sumó: "Quizás el año que viene aparece alguien".
Agregó, además, que la medida del cobro de entrada busca garantizar una mejor planificación y control del espacio, en función de la cantidad de asistentes, por lo que sugirió que quienes puedan ir compren la entrada con anticipación.
Mensaje ante las agresiones
A modo de "posdata", Cammarota expresó: "Entiendo que haya gente a la que esto no le guste, y me parece bárbaro. Les recuerdo que es una fiesta, que no es la jura de la bandera, que no se la van a pedir a nadie para ir a trabajar o anotarse en la facultad. Pueden ir o no ir. Capaz que se sienten decepcionados, disgustados. Capaz que si ustedes hubieran hecho su propia Bajada hubieran hecho otra cosa en el lugar que estamos nosotros, pero eso no les da lugar a que nos agredan".
Si bien aún no se divulgó la fecha exacta, el organizador adelantó que La Bajada 2025 se realizará en diciembre y que los detalles sobre la venta de entradas se comunicarán a partir del próximo lunes.