El pasado 21 de julio, las autoridades de facto bolivianas informaron públicamente que el inmueble conocido en La Paz, como “Clínica del Colaborador”, propiedad de la República de Cuba, sería habilitada en los próximos días para la atención de los ciudadanos bolivianos enfermos de Covid-19.
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La propiedad del gobierno cubano había sufrido anteriormente un allanamiento de inusitada violencia por parte de las autoridades policiales el pasado 15 de noviembre de 2019.
La decisión unilateral del gobierno de facto de Bolivia, pretende presentarse, señala esta jornada una declaración del ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, “como un acto humanitario”, cuando directamente “constituye una violación de los derechos que le asisten a la República de Cuba como propietario legal del referido inmueble”.
La acción ha sido calificada por la Cancillería cubana como un claro y grosero “desconocimiento de las normas del Derecho Internacional”, que se alinea con “la incesante campaña de mentiras y tergiversaciones contra Cuba, en particular contra la cooperación médica”, que la isla del Caribe desarrollara en Bolivia, una campaña de tergiversaciones y mentiras que ya fuera denunciada en una declaración anterior de la Cancillería cubana el 25 de enero de 2020.
La declaración publicada por el diario Juventud Rebelde recuerda que “en noviembre de 2019, las autoridades bolivianas con la conducción y apoyo de la Embajada de los EE.UU en La Paz, detuvieron a varios colaboradores cubanos de la salud bajo falsas acusaciones y practicaron registros y allanamientos de sus viviendas, mientras incitaron públicamente a la violencia contra nuestro personal de salud. Esa campaña no se ha detenido y se ha utilizado con propósitos electorales internos”.
De acuerdo a la comunicación oficial dada a conocer en la prensa nacional de la República de Cuba, la mencionada instalación, donde se ubica “la Clínica del Colaborador fue comprada y ampliada por el Estado cubano, en estricto cumplimiento de la legislación boliviana”, el trabajo de atención médica allí desarrollado estuvo sujeto a la legislación y la normativa boliviana y las disposiciones del ministerio de Salud de dicho país, para la atención de los profesionales cubanos que prestaban colaboración en los sectores de la salud y la educación en Bolivia.
La declaración de la cancillería cubana, realiza una amplia descripción del trabajo desarrollado en dicho centro, así como de la actividad desplegada por los colaboradores de la isla en el área de la salud.
“La pequeña instalación posee en su interior 13 camas hospitalarias, de ellas 6 para pacientes ingresados, 4 destinadas a observación y 3 de terapia intensiva. Formó parte de las 158 instalaciones de salud en las que, en virtud del Convenio de Cooperación científico-técnica en el área de la salud entre los gobiernos de Cuba y Bolivia de 1985, y sus posteriores actualizaciones, 18 mil 015 profesionales de la salud cubanos ofrecieron al hermano pueblo boliviano 73 millones 557 mil 935 consultas médicas, realizaron un millón 533 mil 016 intervenciones quirúrgicas, de ellas 727 mil 138 oftalmológicas, y practicaron 60 mil 792 partos. Como resultado de esa colaboración, además, se han graduado de medicina en nuestro país 5 184 jóvenes bolivianos.
En Bolivia, los colaboradores de la salud de Cuba prestaron sus servicios en 34 Hospitales Integrales Comunitarios, 119 Centros Integrales Comunitarios y 5 centros oftalmológicos, distribuidos en los 9 departamentos, 28 provincias y 42 municipios del país”.
A pesar de las sistemáticas demandas del gobierno cubano para el inmediato restablecimiento de los derechos que tiene sobre el mencionado inmueble, no se han obtenido respuestas de ninguna clase, lo que revela la alineación del gobierno de facto boliviano a las directrices de los Estados Unidos.
La comunicación oficial señala que luego del allanamiento realizado,” las autoridades bolivianas actuantes han impedido arbitrariamente al personal de la Embajada de Cuba el acceso a la Clínica del Colaborador”.
En virtud de estos hechos, de la dramática situación que vive el pueblo boliviano en el curso de la actual pandemia y atendiendo a las solicitudes recibidas por diversas organizaciones sociales bolivianas ante el colapso del sistema de salud de aquél país, el gobierno cubano ha declarado su firme voluntad de no renunciar a su vocación altruista; y en consecuencia, ha resuelto: “Consciente de que el combate a la pandemia de la Covid-19 requiere de los esfuerzos urgentes y mancomunados de cooperación y la solidaridad y, sin renunciar a la titularidad de la propiedad de la Clínica del Colaborador y a los derechos que como legítimo propietario le asisten, el gobierno cubano pone a disposición del hermano pueblo boliviano su utilización para asistir a los enfermos de la COVID-19 mientras dure la situación de crisis generada por esta pandemia en Bolivia”.