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Columna destacada | guerra | Irán | Israel

Las puertas del infierno

Habrá guerra para rato

La guerra no solo es un medio; es un fin en sí misma. Los amos de la industria armamentista ganan hasta cuando su país pierde.

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Estados Unidos e Israel son las dos potencias más peligrosas de toda la historia de la humanidad; no sólo por la cantidad y calidad de armamentos y servicios de inteligencia, también por practicar sin pudor alguno el terrorismo y la hipocresía, sin códigos de honor que valgan.

Si su tecnología bélica tuvo la precisión milimétrica como para asesinar, el 28 de febrero, al que desde 1989 fuera el líder supremo de Irán, Alí Jamenei, la conclusión es clara: el asesinato de 165 niñas en la escuela femenina Shajareh Tayyebeh en Minab, al sur de Irán, no fue un accidente. Fue premeditado, calculado hasta el más mínimo detalle. La idea fue sembrar en el pueblo iraní el terror y la idea de que el atacante es un monstruo infernal al que deben obedecer, porque no perdonará ni a sus crías. Y todo esto mientras siguen exterminando niñas y niños en Palestina y dejando a decenas de miles sin padres, piernas, ojos o brazos.

Depravados

Esta práctica de Israel y Estados Unidos de asesinar niñas y niños obedece al mismo parámetro que rige al IDF (Ejército de Defensa Israelí) con respecto a las violaciones. Un comité de la ONU acusó en septiembre de 2024 al Ejército israelí de cometer violaciones “masivas” a un nivel jamás visto contra niñas, niños, mujeres y hombres. En cuanto a las mujeres, la directiva es clara: la hembra del enemigo no solo debe ser violada; debe quedar preñada. El objetivo es destrozar emocionalmente a sus adversarios.

Tanto Benjamín Netanyahu como Donald Trump son depravados. Uno protege a los violadores de su ejército. El otro predica con el ejemplo.

La exfiscal general del Ejército israelí, Yifat Tomer-Yerushalmi, fue detenida en noviembre pasado, poco después de haber dimitido, debido a la filtración a la prensa de imágenes de la violación de un palestino en un centro de detención. Aunque en las imágenes difundidas por la cadena Channel 12 los uniformados israelíes tapan con sus escudos a los violadores, pronto se demostró la aberración de sus actos. No hubo que averiguar mucho. Los mismos medios de comunicación de Israel entrevistaron al violador convirtiéndolo en héroe. Lo mismo que por estos lares hizo Nacho Álvarez con Sebastián Marset en Canal 4 antes de que lo rajaran.

Sumisión, cipayismo y propaganda

Colorados y blancos celebran cada abuso de los terroristas israelíes y estadounidenses. Sanguinetti dice que “Israel tiene derecho a invadir todos los días a Irán”. El senador Sebastián Da Silva no deja de festejar, implícita y explícitamente, las acciones criminales de quienes buscan dominar al mundo. Pedro Bordaberry le pide al Gobierno que Uruguay se integre al “Escudo de las Américas” bajo el mando de Estados Unidos.

Nos recuerdan una y otra vez que Irán es una teocracia. Sí, lo es… La pregunta es por qué no dicen lo mismo de Israel, que ostenta el título de “pueblo elegido por Dios”.

En el extremo del cipayismo sudamericano, Paraguay acaba de otorgar inmunidad judicial a tropas estadounidenses que operen en su territorio, además de aprobar entrenamientos, ejercicios conjuntos y misiones de asistencia humanitaria entre ambas fuerzas.

“Me siento orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo”, declaró desde Nueva York el argentino Javier Milei, quizá en una pausa en sus habituales prácticas de sexo tántrico o de estar hablando con sus perros muertos en línea directa al Más Allá.

No les importa que Trump los desprecie y humille públicamente como hizo con el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. No les importa que el gringo desprecie su cultura ni que diga “No aprenderé su maldito idioma”. Ellos siguen lamiendo sus zapatos esperando una palmada amistosa en el hombro.

El juego comunicacional de Estados Unidos e Israel es básico. Primero tildan de dictadura a un gobierno y los periodistas afines al suprapoder comienzan a llamarle “régimen”. Luego lo incluyen en la lista de países que promueven el terrorismo y acusan a su presidente de estar ligado al narcotráfico, además, por supuesto, de violar los derechos humanos en su territorio. Luego lo invaden y… ¡Oh, sorpresa! Casualmente encuentran petróleo, litio y otras menudencias, las cuales administrarán para la felicidad del pueblo “liberado”.

Al final tenían razón los antivacunas. Luego de la vacunación masiva muchas personas sufrieron graves trastornos neurológicos y surgieron por todas partes los therians, los libertarios y los que creen que EEUU e Israel bombardean países para darles libertad y democracia.

Como sea, no hay que negar a los conquistadores el éxito de su propaganda; porque Trump ha demostrado con gases, palos, calabozo y balas su xenofobia y racismo en su misma tierra; ha ejecutado a más de cien personas de manera extrajudicial en el Caribe; ha secuestrado a un presidente; ha iniciado varias guerras pasándose al Congreso y el Derecho Internacional por donde la espalda pierde su honesto nombre; ha puesto aranceles abusivos ignorando las leyes de su propio país; ha amenazado a Groenlandia, Colombia, México, Cuba, Panamá, Canadá y España (solo por citar unos pocos), cambió el nombre del Golfo de México a Golfo de América… Ah, sí; pero los dictadores son los cubanos y venezolanos. Los monstruos del planeta son China, Rusia, Irán y Corea del Norte, aunque ninguno ha invadido a un país latinoamericano. El lavado de cerebro colectivo funciona.

Mientras tanto, la guerra se expande. Y es que el negocio no solo está en apoderarse del Estrecho de Ormuz, del petróleo venezolano o de metales preciosos de varios países del África y recursos naturales y estratégicos del Medio Oriente. La guerra no solo es un medio; es un fin en sí misma. Los amos de la industria armamentista ganan hasta cuando su país pierde.

La impunidad es total. Si Estados Unidos tuviera un mínimo de decencia institucional, Trump estaría preso por varios delitos, comenzando por haber obligado a niñas de 13 años a hacerle sexo oral.

El poder es absoluto. "Tengo permitido cortar todo comercio o negocio con un mismo país. En otras palabras, puedo destruir el comercio. Puedo destruir el país. Incluso puedo imponer un embargo que destruya a un país extranjero. Puedo embargar. Puedo hacer todo lo que quiera, pero no puedo cobrar ni un dólar" – dijo luego que la Corte Suprema de EE.UU. declarase ilegales sus aranceles.

Mientras tanto, varios videos (chequeados: no son IA) muestran a soldados israelíes llorando aterrorizados bajo una tormenta de misiles. Y sí… Esto no es tan sencillo como asesinar a mujeres, niños y viejos en Palestina.

Las primeras bolsas negras ya han comenzado a llegar a Estados Unidos. Nunca sabremos cuántas; porque, como mucho, las autoridades sólo darán cuenta del 10 % de los cadáveres.

Mojtabá Jamenei ocupó el lugar de su padre y no dudó ni un segundo en responder al ataque. Puede que lo maten también; pero, por ahora, les está dando para que tengan y guarden, tanto a los agresores como a sus cómplices.

¿Qué esperaban? El 28 de febrero, por liquidar a Alí Jamenei también asesinaron a Zahra Haddad-Adel, esposa de Mojtabá; a su hijo; a una bebé de 14 meses (sobrina nieta de la familia); a su hermana Hoda y a su cuñado Mesbah Bagheri Kani, entre otros familiares. A Mojtabá le quitaron todo, así que no tiene nada que perder.

Habrá guerra para rato. Y la habrá porque Irán es prácticamente ininvadible. Más quienes logren hacerlo se meterán en el infierno.

Hueso duro de roer

Las principales fortalezas de Irán se pueden resumir en tres grandes áreas: geografía defensiva, gran arsenal de misiles y una red de aliados armados en la región.

1. Fronteras naturales y territorio difícil.

La naturaleza parece dispuesta a proteger a Irán.

Montañas: al oeste están los Zagros y al norte la cadena del Elburz, que dificultan una invasión terrestre.

Desiertos interiores (Dasht-e Kavir y Dasht-e Lut), que complican el avance de tropas.

Gran extensión territorial (más de 1,6 millones km²), lo que vuelve muy difícil ocupar o controlar el país.

Control del Estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca de un tercio del petróleo marítimo mundial, lo que le da capacidad de presión económica global.

Esto hace que invadir Irán sea militarmente muy costoso.

2. Gran arsenal de misiles y drones.

Irán ha compensado su fuerza aérea relativamente débil con uno de los mayores arsenales de misiles de Medio Oriente.

Tiene miles de misiles balísticos y de crucero, entre los que se destacan los Ghadr-110 (con un alcance de hasta 2000 km), los Fateh-110 (unos 300 km y alta precisión) y los Fattah, con velocidad hipersónica.

La estrategia clave iraní es la de ataques masivos o de saturación con misiles y drones para superar defensas antimisiles.

3. Red de aliados y milicias en la región.

Irán no pelea solo: tiene una red de organizaciones armadas aliadas, a veces llamada “Eje de la Resistencia”. Los principales grupos son:

Hezbolá, en Líbano: con gran arsenal de cohetes dedicados a Israel.

Hamás, en Gaza.

Movimiento Hutí, en Yemen.

Fuerzas de Movilización Popular en Irak (milicias chiíes).

Milicias proiraníes, en Siria.

Esto permite a Irán golpear a sus adversarios desde varios países sin usar directamente su propio territorio. La distancia con Israel (1.789 kilómetros) ha sido superada por la tecnología iraní, y, por lo visto, también las múltiples capas de defensa antimisiles.

Pero hay algo más. El país persa tiene casi 90 millones de habitantes, la mayoría de los cuales están dispuestos a morir por su patria. Pueden soportar varios millones de bajas sin que sus convicciones sean desmoronadas.

¿Cuántos muertos pueden soportar Israel y Estados Unidos?

Lo más seguro es que, en pocas semanas, los agresores den por “concluida con éxito” la misión, alegando que su objetivo era solo dar una lección a Irán, y se retiren mostrando como triunfo a un estridente fracaso. Y aun cuando ganen la guerra formal en primera instancia, los iraníes seguirán buscando venganza desde varios flancos y en modo milicia informal.

Quizá, o sin quizá, Trump y Netanyahu continúen con Cuba.

Trump ha abierto las puertas del infierno y lo sabe; pero necesita continuar en conflicto para ir frenando su derrotero hacia la cárcel.