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Crímenes reales: the Son of Sam

David Berkowitz aseguraba estar poseído por un demonio que le ordenaba matar. Asesinatos, cartas crípticas y una secta: este caso tiene todos los elementos atrapantes del género true crime.

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Una búsqueda en Netflix dentro del género true crime arroja decenas de resultados: documentales, falsos documentales, ficción basada en hechos reales, misterios sin resolver. Es que las historias permiten a las/os espectadores jugar a ser detectives, nos exponen al peligro en un ambiente controlado, nos ayudan a lidiar con al miedo a la muerte.

Si te interesa este género continuá leyendo porque hoy vamos a hablar de uno de los asesinos en serie más famosos de Estados Unidos: the Son of Sam (el hijo de Sam).

El pequeño David

David Berkowitz fue un hijo no deseado. Nació en 1953 en Nueva York. Su madre, debido a la negativa de su segunda pareja a tener más hijos, decidió darlo en adopción.

Desde muy pequeño David causaba problemas. Mentía con frecuencia y tenía una gran capacidad para inventar historias. Era tímido, sufría ataques depresivos y arranques de violencia.

Cuando David tenía 14 años su madre adoptiva murió. Cuatro años después, su padre adoptivo se volvió a casar: este fue el detonante para David. La soledad y el rechazo social se instalaron en él y ya no hubo marcha atrás.

Ejército

A los 23 años David se enlistó en el Ejército, donde aprendió a utilizar armas de fuego. Tras participar de algunas intervenciones estadounidenses en el extranjero David regresó a Estados Unidos. Comenzó a tener visiones terroríficas, pensamientos obsesivos y alucinaciones.

Primeros crímenes

El 29 de julio de 1976 Donna Lauria y Jody Valenti, dos adolescentes de pelo castaño, estaban conversando dentro de su auto cuando se acercó y les disparó. Donna murió al instante, Jody resultó gravemente herida.

En esa época Nueva York era una ciudad con altos niveles de violencia, peleas callejeras, venta de drogas y asesinatos. Así que el crimen de Donna y Jody no llamó la atención de las autoridades.

Tres meses después, el 23 de octubre de 1976, Carl Denaro y Rosemary Keenan charlaban dentro de su auto cuando un hombre desconocido les disparó cinco veces, lo que provocó heridas superficiales a Rose y una grave lesión craneal a Carl.

En noviembre, Donna DeMasi y Joanne Lomino regresaban caminando del cine cuando un hombre se acercó fingiendo hacerles una pregunta para luego dispararles, provocando graves heridas en Donna y Joanne, que quedó parapléjica.

A esta altura la policía de Nueva York seguía tratando los crímenes como hechos no relacionados. Las autoridades del estado decían que no había pruebas suficientes para suponer que los crímenes habían sido cometidos por la misma persona.

Hasta que llegó el resultado de balística. Todos los tiroteos correspondían a un revólver Charter Arms Bulldog calibre 44. Entonces sí, la policía comenzó a buscar al «asesino del calibre 44».

Armaron un perfil de víctima: mujeres joven de cabello castaño largo hasta los hombros. Un modus operandi: disparos a las víctimas cuando están dentro de sus vehículos estacionados en la vía pública. Y un perfil del asesino: hombre caucásico de alrededor de 30 años con el cabello negro.

La carta: nace the Son of Sam

David asesinó a Valentina Suriani, de 18 años, y a su novio, Alexander Esau, de 20, mientras estaban sentados en un auto. Pero esa vez, a diferencia de las anteriores, dejó una carta dirigida al capitán del Departamento de Policía de Nueva York, Joseph Borrelli: “Soy el ‘Hijo de Sam’ (…) “Soy un pequeño ‘mocoso’. Cuando el padre Sam se emborracha, se vuelve malo. Golpea a su familia. A veces me ata a la parte trasera de la casa. Otras veces me encierra en el garaje. A Sam le encanta beber sangre. ‘Sal y mata’ ordena el padre Sam. Detrás de nuestra casa descansa un poco. En su mayoría jóvenes, violados y masacrados, se les drenó la sangre, ahora solo huesos”.

A partir de ahí las cartas se volverían su forma de comunicarse. Algo había cambiado en él, ahora quería hacerse escuchar, quería tener voz.

La captura

El 31 de julio de 1977, un año después de su primer ataque, Berkowitz le disparó a una mujer rubia por primera vez. Un testigo presencial dijo haber visto a un hombre con lo que parecía un arma minutos antes de los tiroteos.

En la zona había oficiales de la policía escribiendo multas de estacionamiento en la misma área. Una búsqueda reveló que uno de los autos multados esa noche pertenecía a Berkowitz, que ya estaba siendo investigado por denuncias de acoso a un vecino.

El 10 de agosto de 1977, David Berkowitz fue arrestado en Yonkers, NY, frente al edificio de apartamentos donde vivía. La policía investigó su auto y descubrió un rifle en el asiento trasero, mapas de las escenas del crimen y municiones. Según los informes, un sonriente Berkowitz le dijo al oficial que lo arrestó: “Bueno, me capturaste”.

Condena

Berkowitz confesó haber asesinado a seis personas y haber herido a otras siete en 8 tiroteos en Nueva York entre 1976 y 1977. Además, declaró que un demonio que había poseído al perro de su vecino le ordenó cometer los asesinatos.

El 12 de junio de 1978 fue sentenciado a 10 cadenas perpetuas en prisión y cumple su condena en la Prisión Estatal de Attica, un centro de máxima seguridad.

Teoría: la secta

Berkowitz cambió luego su declaración y afirmó que fue el autor solamente de dos tiroteos, en los que asesinó personalmente a tres personas e hirió a una cuarta. Las otras víctimas fueron asesinadas, según Berkowitz, por miembros de una violenta secta satánica de la cual él era miembro. Aun cuando permanece como la única persona culpada o procesada por los tiroteos, algunas autoridades discuten que la declaración de Berkowitz es creíble.

Muchos oficiales involucrados en el caso original de the Son of Sam sospechaban que más de una persona cometió los homicidios.

Otro firme defensor de esta teoría fue el periodista Maury Terry, que se obsesionó con la historia a tal punto que solo trabajó en ella por meses. Luego de la captura de David, Maury continuó investigando para dar con la secta a la que pertenecía.

Netflix estrenó una miniserie documental llamada The Sons of Sam (en plural), que además de contar la historia de David Berkowitz cuenta la de Maury Terry, su investigación, sus pistas y sus conclusiones.