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Noticia destacada | Venezuela |

Con el vicecanciller

Bergamino: “El PN se muestra desinformado cuando dice que el FA cubre al gobierno venezolano”

Según sus palabras, todas las medidas que ha tomado el gobierno uruguayo “desbaratan” las críticas de la oposición, ya que “ha quedado claramente demostrado”, con las 26 intervenciones que ha realizado Uruguay sobre Venezuela, que no es verdad que el FA sea cómplice, indiferente o distante.

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Caras y Caretas Diario

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Por Lucía Barrios

El tema de Venezuela es uno de los asuntos que más rispideces ha generado en los últimos días entre la derecha uruguaya y el Frente Amplio (FA). El Partido Nacional (PN), el Partido Colorado (PC) y el Partido de la Gente critican al FA por la posición “neutral” que ha tomado ante el gobierno de Nicolás Maduro. Sin embargo, el vicecanciller Ariel Bergamino afirmó a Caras y Caretas que eso es una “falacia”. Según sus palabras, los rumores que hace circular la oposición de que el gobierno uruguayo cubre al presidente Nicolás Maduro por corrupción son “falsos” y demuestran un nivel de desinformación importante.

“Desde 2015 a la fecha, Uruguay se ha expedido sobre la situación de Venezuela en 26 oportunidades en comunicados y exposiciones oficiales. Por lo tanto, decir que somos indiferentes es una falacia, porque tampoco se trata de dejar un comunicadito todos los días. Segundo, los comunicados son muy claros en lo que expresan; reclaman el respeto de los derechos humanos y la salida pacífica. También hemos tomado medidas. Por lo tanto, decir que el gobierno uruguayo cubre o defiende al gobierno venezolano me parece que es un error de apreciación bastante fuerte y demuestra además una desinformación bastante grande”, sostuvo Bergamino.

Asimismo, el vicecanciller afirmó que todas las medidas que ha tomado el gobierno uruguayo “desbaratan” las críticas de la oposición, ya que “ha quedado claramente demostrado que no es verdad que Uruguay es cómplice, indiferente, distante, que reacciona tarde o que está aislado”.

“También ha quedado demostrado que Uruguay no está aislado. Un ejemplo de ello es lo que ocurrió hace ya casi dos semanas: en Uruguay se dieron cita cancilleres y altos funcionarios de una veintena de gobiernos. Si llegaron hasta acá, por algo será. Sin duda que lo hicieron porque la situación de Venezuela es muy preocupante, pero también porque Uruguay es un país respetuoso y respetado. Los hechos hablan por sí solos”, agregó.

Sostuvo que no es cierto que el gobierno uruguayo tenga una posición contradictoria, ya que todas sus acciones tuvieron el objetivo de evitar un conflicto armado en Venezuela.

“A nosotros nos gustaría que en esta iniciativa de evitar lo peor la oposición se plegara a nuestros esfuerzos. Sería muy bueno, hablaría muy bien del Uruguay y del sistema político, porque la disyuntiva no es entre fulano y mengano, sino que es entre una salida pacífica o el conflicto armado”, agregó.

 

En los últimos días Uruguay ha tenido una preponderancia internacional por el tema de Venezuela, especialmente cuando organizó hace casi dos semanas una reunión con más de una veintena de países para analizar este tema. Pero han pasado dos cosas que muchos consideran contradictorias: El Grupo de Contacto (que busca elecciones en Venezuela) y el Mecanismo de Montevideo (que busca la negociación entre las partes). ¿Qué piensa sobre esto?

La principal disyuntiva que hoy tiene planteada Venezuela en el contexto de la aguda crisis que atraviesa es entre la guerra y la paz. Creo que ante esa disyuntiva no cabe dudas que la opción que se debería elegir es la paz. La comunidad internacional, Uruguay como parte de la misma, tiene el deber y la responsabilidad de no ser indiferente ante esta situación y de aportar, en la medida de sus posibilidades, a que los venezolanos de forma soberana encuentren una salida pacífica y democrática. Ese es el principal desafío y ante esa situación tenemos dos opciones: ser indiferentes o ayudar. Y Uruguay apuesta a ayudar.

Se dice que Uruguay fue con varios sombreros. Sí. Jugamos con el sombrero de Naciones Unidas, con el de la Organización de los Estados Americanos y con el del Mercosur, donde hemos tomado medidas. Incluso integramos dos iniciativas como son el Grupo de Contacto y el Mecanismo de Montevideo, que con matices apuntan a generar un clima adecuado para la salida democrática de Venezuela.

Por lo tanto, las medidas que está tomando Uruguay desbaratan algunas críticas que se hacían a este gobierno respecto a Venezuela. Ha quedado claramente demostrado que no es verdad que Uruguay tiene una posición cómplice, indiferente o distante. También ha quedado claramente demostrado que no es verdad que Uruguay reacciona tarde. En política exterior no se trata de llegar primero, sino a tiempo y adecuadamente. También ha quedado demostrado que Uruguay no está aislado. Un ejemplo de ello es lo que ocurrió hace ya casi dos semanas: en Uruguay se dieron cita cancilleres y altos funcionarios de una veintena de gobiernos. Si llegaron hasta acá, por algo será. Sin duda que lo hicieron porque la situación de Venezuela es muy preocupante, pero también porque Uruguay es un país respetuoso y respetado. Los hechos hablan por sí solos.

¿Que Uruguay tiene una posición contradictoria? Eso no es verdad. En el presente de Venezuela hay varios futuros posibles, algunos terribles y hay que evitarlos. En esa sintonía, Uruguay está haciendo todo lo posible para que no ocurra un conflicto armado en Venezuela.

Sin embargo, el Partido Nacional sigue realizando críticas…

A nosotros nos gustaría que en esta iniciativa de evitar lo peor la oposición se plegara a nuestros esfuerzos. Sería muy bueno, hablaría muy bien del Uruguay y del sistema político, porque la disyuntiva no es entre fulano y mengano, sino que es entre una salida pacífica o el conflicto armado.

 

¿Usted cree que la oposición está utilizando el tema de Venezuela para obtener rédito político?

Yo no estoy en condiciones de juzgar conductas ajenas, pero si así fuera, sería una estrategia muy mala.

 

En cuanto a los rumores que hace circular la oposición de que el gobierno uruguayo defiende al presidente Nicolás Maduro por corrupción, ¿qué piensa sobre esto?

Eso es una mentira. Desde 2015 a la fecha, Uruguay se ha expedido sobre la situación de Venezuela en 26 oportunidades en comunicados y exposiciones oficiales, a eso hay que sumarle declaraciones de prensa. Por lo tanto, decir que somos indiferentes es una falacia, porque tampoco se trata de dejar un comunicadito todos los días. Segundo, los comunicados son muy claros en lo que expresan; reclaman el respeto de los derechos humanos y la salida pacífica. También hemos tomado medidas. Venezuela fue suspendida del Mercosur. Es una medida que no tomamos en soledad, pero fue aprobada por Uruguay. Incluso fue una de las medidas más fuertes que se ha tomado a nivel internacional.

Por lo tanto, decir que el gobierno uruguayo cubre o defiende al gobierno venezolano me parece que es un error de apreciación bastante fuerte y demuestra además una desinformación bastante grande.

“Críticas de oposición sobre inserción internacional de Uruguay son una visión pesimista y gris”

Distintos precandidatos del Partido Nacional suelen afirmar que la inserción internacional en Uruguay está en peligro por los altos precios que tiene Uruguay, lo que hace que ningún inversor quiera invertir en el país. Ante estas críticas, el vicecanciller Ariel Bergamino dijo a Caras y Caretas que ese planteo es una “visión pesimista y gris” de la realidad, que responde mucho más a una “estrategia electoral” y a “una percepción de sí mismo”.

“A veces vemos las cosas como somos nosotros. Veo muchas críticas, muchas voces de alerta y alarma, pero veo pocas propuestas. Creo que la oposición no debe sólo cumplir su rol de oposición, sino que también el de alternativa. Yo no veo, lo digo con todo respeto, una condición de alternativa en la oposición uruguaya”, agregó.

 

¿Cuál es el balance que hace de la administración frenteamplista desde 2005 en materia de política exterior?

En general, este país no es el mismo que el de 2005. No es perfecto, pero es bastante diferente y mejor. Pero aún puede mejorar. Sería una falsa modestia decir que nosotros no tenemos nada que ver en eso. También los logros se deben a los esfuerzos de la sociedad en conjunto. Los países se construyen paso a paso y entre todos.

Yo no creo en los países modélicos ni en las sociedades perfectas. Sí creo en los proyectos de país y en las sociedades que pueden mejorar cada día un poco más y que se esfuerzan por elevar y hacer progresar a aquellos sectores de la sociedad que han sido postergados. La calidad del desarrollo y de la democracia de un país se mide también en cómo trata a los sectores más vulnerables de la población.

La labor del gobierno en materia de inserción comercial es abrir puertas y establecer marcos. Eso es lo que hemos hecho desde 2005. Hemos abierto muchas puertas y establecido muchos marcos.

 

La oposición dice que la inserción internacional en Uruguay está en peligro porque este país es caro, lo que hace que estemos aislados en el mundo y ningún inversor quiera invertir en el país. ¿Qué piensa sobre esto?

Es una visión que no comparto. Hay un Uruguay de cerca y otro de lejos. A veces los uruguayos estamos tan cerca de nuestra propia realidad que no la percibimos adecuadamente. A veces, tomando un poco más distancia, encontramos otra visión. Uruguay no es un país perfecto, no todo está resuelto, quedan aún cosas por resolver y mejorar. Pero es un país que va avanzando, hay algunos indicadores de organismos internacionales que lo demuestran. Creo que esa visión pesimista, gris, de que estamos aislados, que Uruguay es caro, obedece más a una estrategia electoral y a una visión de sí mismo. A veces vemos las cosas como somos nosotros.

Veo muchas críticas, muchas voces de alerta y alarma, pero veo pocas propuestas. Creo que la oposición no debe sólo cumplir su rol de oposición, sino que también el de alternativa. Yo no veo, lo digo con todo respeto, una condición de alternativa en la oposición uruguaya.

 

“El futuro del Mercosur no está peligrando”

Según lo declarado por el vicecanciller Ariel Bergamino a Caras y Caretas, el futuro del Mercosur no está peligrando. Según sus palabras, las nuevas posturas que han adoptado los países miembros del bloque responden a un “proceso de sinceramiento”, que significa “reexaminar lo que somos y lo que queremos ser”.

“Si uno observa el panorama global y regional, lo primero que hay que decir es que el Mercosur tiene el mérito de existir (…) con sus limitaciones e imperfecciones. (…) Yo creo que el gran desafío en todos los órdenes de la vida es el renovarse día a día, lo cual no significa borrarlo todo. Tú no puedes estar empezando todos los días de cero. Lo que creemos es que las líneas de acción del bloque hay que adoptarlas a los nuevos tiempos”, agregó.

 

En los últimos meses ha cambiado la perspectiva que se tenía del Mercosur y muchos políticos de la región han hablado de un bloque sin ideologías.  ¿Qué piensa sobre esto?

Si uno observa el panorama global y regional, lo primero que hay que decir es que el Mercosur tiene el mérito de existir ante una coyuntura internacional donde los bloques de integración están severamente cuestionados y algunos paralizados. Yo sostengo que el Mercosur tiene el mérito de existir con sus limitaciones e imperfecciones. Eso no es menor. Pero no sólo tiene el mérito de existir, sino de funcionar. Por ejemplo, ha sido capaz, durante el año pasado, de dinamizar su agenda externa, realizó negociaciones con la Unión Europea, Singapur y Canadá; todo eso significó que el bloque tuvo que aliarse y coordinarse internamente.

Que puede ser mejor, sí. Que tal vez el Mercosur no es lo que todos deseábamos que fuera, puede ser. Pero a veces la realidad no es lo que queremos que sea. Con esto no estoy justificando limitaciones, carencias, lo que estoy diciendo es que es necesario un proceso de sinceramiento del Mercosur. Es decir, ya han pasado 28 años de su creación. El mundo y la región de hoy no son lo que eran en 1991. Tal vez el Mercosur necesita reexaminarse, darse una instancia de análisis sobre qué somos y qué queremos ser. En otras palabras, tenemos que volver a buscar y a encontrar las razones para estar juntos. Vemos que las hay, tal vez no sean las mismas de entonces. Creemos que amerita el esfuerzo. Tenemos que pensar que no debe ser una jaula para los que estamos dentro, sino una salida al mundo.

 

Entonces, ¿usted cree que este proceso de sinceramiento del Mercosur no hace peligrar el futuro del bloque?

Yo creo que el gran desafío en todos los órdenes de la vida es el renovarse día a día, lo cual no significa borrarlo todo. Tú no puedes estar empezando todos los días de cero. Lo que creemos es que las líneas de acción del bloque hay que adoptarlas a los nuevos tiempos.

 

¿Cree que la apuesta del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, por más acuerdos bilaterales no afecta al bloque?

Todo eso está para discutir. El gobierno de Bolsonaro se ha instalado hace menos de 50 días. Está dando sus primeros pasos y veremos sobre la marcha lo que hace. Existe un interés común a seguir mejorando el bloque, que no es incompatible con usar otros instrumentos. Eso ha sido una larga reivindicación de Uruguay. El hecho de que el Mercosur establezca negociaciones con otros bloques regionales u otros países no tendría que ser incompatible con los acuerdos bilaterales. Esa siempre ha sido la reivindicación de Uruguay. No hay que confundir flexibilidad con debilidad. Creo que el Mercosur en ese proceso de sinceramiento tiene que flexibilizar muchas cosas, lo cual no quiere decir desnaturalizarse.

 

“Negociaciones que quedan por saldar en acuerdo con UE no dependen del Mercosur”

Con respecto al acuerdo con la Unión Europea (UE), el vicecanciller afirmó que las negociaciones que quedan por saldar no dependen del Mercosur, sino del otro bloque.

“Hoy por hoy muchos de los acuerdos que quedan por saldar dependen de la contraparte europea. En este acuerdo no solo juegan nuestros intereses comunes, sino que también las internas de la contraparte europea. A primera vista, es una negociación compleja, tediosa, larga, que parece que nunca se llega al final. Nosotros estamos convencidos de la pertinencia de esta negociación, pero a lo que no estamos dispuestos es a perder el tiempo o firmar cualquier acuerdito. Eso no. En este momento la Unión Europea está tratando de resolver asuntos muy importantes como por ejemplo el brexit o las elecciones en mayo. Habrá que ver si la UE es capaz, con esta agenda, de seguir acompasando estas negociaciones”, agregó.

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