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Cultura y espectáculos Brüma Cabra Clüb | Tüssi Dematteis | La Hermana Menor

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Brüma Cabra Clüb: la persistencia de una voz que no se deja fijar

El registro en vivo de Brüma Cabra Clüb en La Trastienda revive la obra de Gonzalo "Tüssi" Dematteis como experiencia colectiva

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El 14 de diciembre de 2024 en La Trastienda no ocurrió simplemente un concierto: se desplegó una escena en el sentido más riguroso del término. Una escena donde lo simbólico, lo imaginario y aquello que siempre se resiste —lo real— tensaron sus límites a través de la música. La presentación de Brüma Cabra Clüb ”, hoy disponible en plataformas, no fue una restitución ni una ceremonia de clausura: fue una irrupción.

Porque Gonzalo "Tüssi" DematteisGonzalo Curbelo— no fue nunca una figura que pudiera fijarse en un significante estable. Su obra, como su escritura, como su presencia en el campo cultural, operó siempre como deslizamiento. Desde Guerrilla Urbana hasta La Hermana Menor, pasando por su grafomanía lúcida en La Diaria, Tüssi no construyó una identidad: la desarmó una y otra vez. Y es precisamente en esa imposibilidad de fijación donde su legado encuentra su forma más intensa.

Brüma Cabra Clüb” fue su proyecto solista, sí, pero incluso esa categoría resulta insuficiente. Porque si bien emergía desde su impulso singular, se constituía en relación: con su sobrino Rec Dematteis y con una constelación de músicos que no orbitaban en torno a un centro, sino que participaban de una lógica más abierta, casi rizomática. No había allí un “yo” autoral en el sentido clásico, sino una dispersión que, sin embargo, sostenía una firma.

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Diseño de Gabriel Ameijenda

El show en La Trastienda materializó esa paradoja. Camila G. Jettar, Darío Barrios, Ernesto Tabárez, Federico Deutsch, Federico Morosini, Flavio Lira, Gabriel Ameijenda, Garo Arakelian, Matías Chouhy, Natalia Alonso, Nicolás Lantos, Pablo Torres, Pau O’Bianchi, Pedro Dalton, Rec Dematteis y Sebastián Pina no “interpretaron” una obra: la hicieron circular. Cada intervención parecía inscribirse en una cadena significante que nunca terminaba de cerrarse.

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Desde una lectura más cercana a Jacques Lacan, podría decirse que lo que se jugó esa noche fue la imposibilidad de suturar la falta. La ausencia de Tüssi —su partida en febrero de 2024— no se resolvió mediante el homenaje; al contrario, se sostuvo como vacío estructurante. Y fue precisamente ese vacío el que permitió que la música aconteciera. No como recuerdo, sino como insistencia.

En ese sentido, la frase que rodeó el proyecto —“este show no es un homenaje”— adquiere una densidad particular. Negar el homenaje es negarse a fijar al sujeto en una imagen totalizante. Es rechazar la tentación de cerrar su obra bajo una lectura tranquilizadora. Lo que ocurrió en La Trastienda fue más incómodo: una reactivación del deseo que atravesaba su música y su escritura.

El propio “Brüma Cabra Clüb”, como objeto, participa de esa lógica. No es un disco que se entregue dócilmente. Hay en su construcción algo fragmentario, obsesivo, incluso errático, que remite a una subjetividad en permanente fuga. Influencias post-punk, restos de canción rioplatense: todo aparece, pero nada se estabiliza. Como si la obra misma se negara a ser capturada.

El andamiaje técnico —Belén Perini, Carolina Acosta, Catalina Torres, Cocho, Esteban Demelas, Iván W., Little Butterfly Records, Magdalena Raineri, Mateo Flores, Mauro Correa, Octavio Tarigo, Patricia Papasso— sostuvo esa inestabilidad sin neutralizarla. El sonido en vivo de Mateo Flores y la mezcla de Demelas no buscaron pulir la aspereza, sino conservarla. Porque ahí, en esa rugosidad, también había verdad.

Lo que queda, entonces, no es una figura cerrada ni una narrativa ordenada. Lo que queda es una serie de operaciones: escribir, tocar, pensar, intervenir. Tüssi Dematteis como función más que como nombre propio. Como aquello que insiste en cada desplazamiento, en cada interrupción del sentido.

Si algo nos enseñó Tüssi —en su música, en su periodismo, en su forma de estar— es que lo verdaderamente vivo no se deja fijar. Se escapa, se reescribe, se multiplica.