Pasar del tablado barrial a la Sala Fabini, con capacidad para 1.800 personas, representa un desafío técnico y emocional sin precedentes para el colectivo. En ese sentido, Alonso destacó la importancia de esta sala, señalando “la responsabilidad que te da, porque obviamente un Sodre no se lo dan a cualquier artista”. Según contó Alonso, luego de todo este proceso de preparación, “la murga no va a ser la misma después de esto; o sea, de alguna manera nos deja como en otro lugar”.
Concurso de Carnaval
Luego de varios años fuera del Concurso Oficial del Carnaval, para el 2025, La Mojigata decidió volver a decir presente en la máxima fiesta popular. Alonso valoró como “buenísimo” el regreso de la murga principalmente por el “reencuentro con gente allegada a la murga, que si no es por el Carnaval no los ves”.
En cuanto a los desafíos que les implicó volver a participar del Carnaval, hizo referencia a la importancia de "mantener vigencia, de insertarse nuevamente en el Carnaval, que sabemos que tiene sus reglas y sus condiciones, que no son fáciles”. “Es todo un desafío tanto artístico como grupal, porque empezás a convivir durante mucho tiempo a veces con las mismas personas, pero también los grupos van cambiando, algo que es muy bueno”.
Alonso recordó que cuando en 2020 dejaron de concursar, su intención fue participar del encuentro Más Carnaval, pero que el grupo de la murga “se desarmó; pasó el tiempo y el encuentro cambió un poco, por lo que resolvimos volver al concurso”.
“Hay una cuestión del carnaval que te permite una infraestructura que va más allá de cuestiones técnicas, permite visitar diferentes lugares que los mantiene el Carnaval, y después tiene unas cuestiones de organización que se sigue manteniendo con las que nosotros de alguna manera discrepamos o la vemos por otro lado”, analizó.
En cuanto a las cosas con las Alonso discrepa, que no son las mismas de toda la murga, donde hay “diferentes visiones”, puntualizó en que “el concurso se está llevando el Carnaval por delante, algo que no tiene que ver solamente con el jurado ni con la gente que va al Teatro de Verano. La gente que va a los tablados también de alguna manera mira el Carnaval con cabeza de concurso y muchas veces también las murgas nos ponemos en ese lugar de competencia, aunque no sea en el Teatro de Verano”.
El referente de La Mojigata pidió “empezar a cambiar” algunas de estas cosas y apuntó principalmente a la cantidad de conjuntos que pueden participar de la fiesta. Afirmó “entendible” que cada año puedan ser parte menos conjuntos “porque hay pocos tablados”, pero cuestionó que esto “coarta la creatividad, las propuestas artísticas se parecen más, porque si tenés una propuesta artística un poco distinta, corrés el riesgo de quedar afuera del Carnaval. Antes corrías el riesgo de no ganar”.
La murga, ¿sigue siendo la voz del pueblo?
El concepto de murga como voz del pueblo en el último tiempo generó ciertas controversias con personas que entienden que hoy en día esto no es tan así. Consultado sobre esto, Nacho Alonso sostuvo que “voy y vengo” sobre su postura respecto a esta afirmación.
“Ponerse el traje de 'la voz del pueblo' no corresponde, porque el pueblo muchas veces no es una cosa que mira las cosas de un lugar. Hay muchos pueblos”, reflexionó. El pueblo, a su entender, está conformado por personas distintas, muchas clases sociales y visiones, por lo que el concepto de “voz del pueblo” es “muy grandilocuente”.
Pese a esto, Alonso valoró que “la murga tiene el Carnaval”, y pese a que “ha cambiado mucho la conformación del público y la gente que hace carnaval es muy heterogénea comparado con otras artes”, estas propuestas “sí terminan siendo representantes de una gran parte de la población, representar esa voz”.
“Si bien el Carnaval se mediatizó con la llegada de la televisión y hay gente muy conocida que participa, sigue teniendo esa cuestión de anonimato, de que no se sabe quién está hablando, y eso hace que, de alguna manera, sea la voz del pueblo o la voz de la gente de a pie”, destacó.
Una murga, una familia
“La Mojigata para mí es todo, es una parte fundamental de mi vida. Es una familia”, afirmó Alonso respecto a lo que significa la murga para él. “No me imagino mi vida sin esta murga, más allá de que pueda no salir algún año; es una parte que ya tiene que ver conmigo para siempre”.
“Yo miro murga desde muy chico y siempre de alguna manera quise salir en Carnaval y ser murguista, y de alguna manera tengo la posibilidad gracias a La Mojigata, y aparte me ha abierto un montón de puertas en general”, finalizó.