Un puente de papel
La década del ochenta fue fértil en cartas, casetes y fanzines. En ese mundo analógico, Giuseppe empezó a escribir con músicos y fanzineros de Uruguay. Uno de los primeros en tenderle una mano fue Claudio Picerno de la banda Alvacast y empleado del sello Orfeo, que le hacía llegar discos de bandas uruguayas.
"Yo con la revista empecé a difundir, me encargué de la distribución del disco ‘Al borde del abismo’ de Alvacast. Una etapa muy bonita", recordó.
Esa red de carteo mutuo hoy extinta fue el germen de un mapa metalero que Risica nunca abandonó. "Desgraciadamente después de los 80 como que se perdió esa comunicación porque el internet ayudó a que la gente empiece a conectarse con Europa, Estados Unidos o Japón, y dejamos de vernos entre nosotros".
El underground no es virtual
En este domingo en Montevideo, en Mandrágora, Giuseppe conversó alrededor de su próximo libro, "El underground no es virtual", el tercero que publica en Perú.
"Un libro en el cual trato de reflejar un poco la efectividad tanto del mundo virtual como del mundo físico, que muestra ciertas cosas especiales con respecto al lenguaje, esa forma de interacción, la interrelación personal como una de las cosas principales de este movimiento".
Para Risica, el pogo, el cassette, el fanzine, la disquería, el viaje a otra ciudad para ver una banda, no tienen reemplazo digital. Por eso mantiene en Lima un local de conciertos, una disquería, una productora y su labor de editor y distribuidor.
La escena peruana y el sueño latino
Risica describe la escena metalera de Perú como un movimiento masivo, popular y autogestionado.
"La escena en Perú es muy fuerte. Hay muchas bandas, mucha gente enterada. Muchos grupos peruanos están girando por Europa, muy poco por Latinoamérica. Sería interesante que empiecen a difundirse más por esta parte".
En 2018 publicaron junto a José Ignacio López el libro "Espíritu del Metal – La conformación de la escena metalera peruana (1981-1992)", un ensayo pionero a caballo entre lo académico y lo informal. Dos años después, en febrero de 2020, el trabajo derivó en la primera exhibición dedicada a la historia del metal peruano en el Ministerio de Cultura del Perú, donde Risica participó como expositor y panelista.
Hoy, Perú edita más de 100 discos de metal por año y tiene más de 25 compañías disqueras especializadas. "El 90% de los metaleros son de clase media baja", aseguró.
Diferencias cosméticas
Giuseppe cuestionó estar mirando siempre hacia Europa: "La gente siempre habla que Argentina es así, que Chile es asá, que Perú es de otra manera, pero a la hora que conoces a las personas te das cuenta de que nuestras diferencias son más cosméticas que reales. Para poder surgir y crecer como seres humanos, no solo como artistas, necesitamos conocernos e integrarnos más. Si profundizás, te das cuenta de que en Latinoamérica hay bandas iguales o mejores que en Europa".
Esa mirada lo llevó a soñar con ampliar su festival en Lima que ya convoca bandas de Brasil, Argentina y Chile hacia Uruguay. Y también a viajar sin red: "He venido a Uruguay literalmente a ver qué onda, qué pasa, qué hay, qué se puede hacer".
Cuero Negro
Giuseppe tenía 17 años cuando armó el primer número fotocopiado de Cuero Negro. Hoy tiene 56 y sigue moviéndose con la misma energía: viaja, escucha bandas nuevas, toma nota y pretende tender puentes.
"Mi trabajo es ser quizás un intermediario de eso. Si algo de lo que hago te sirve, estamos para servir", afirmó.
*Mandrágora Casa Cultural es un Espacio independiente y autogestionado en el corazón de Ciudad Vieja, Montevideo. Punto de encuentro multidisciplinario con talleres de artes, promoción de la cultura alternativa y producción shows en vivo.