Los 5 minutos de furia
La sentencia llegó en el complemento y en un abrir y cerrar de ojos. Más precisamente, en cinco minutos que cambiaron completamente el partido.
A los 54 minutos, Matías Arezo rompió su sequía con un remate ajustado contra un palo, después de una corrida que terminó en pase de Jaime. Apenas un minuto después, el delantero volvió a aparecer para marcar el tercero, esta vez tras una contra encabezada por Umpiérrez, que asistió hacia el medio para que Arezo definiera.
Y a los 60 llegó el cuarto. Umpiérrez, protagonista absoluto de la tarde, volvió a encontrar el arco con un remate potente y convirtió su segundo gol de la jornada.
Tres goles en apenas cinco minutos y un partido que pasó de estar abierto a prácticamente liquidado. Danubio sufrió las enormes falencias defensivas que Peñarol aprovechó para transformar una victoria trabajada en una goleada.
Aguirre hizo debutar a Pezella
Con el 4-0 en el bolsillo, Aguirre aprovechó para mover el banco. Ingresaron Abel Hernández y Germán Pezzella, quien hizo su debut con la camiseta aurinegra, en lugar de Arezo y Lemos.
Peñarol volvió a ganar después de dos partidos sin hacerlo y, sobre todo, consiguió una inyección de confianza después de una semana que había dejado heridas abiertas.
El triunfo también tiene premio en la tabla: el aurinegro llegó provisoriamente al primer lugar de la Anual, a la espera del partido que Racing disputará este domingo ante Cerro, desde las 10:00.
Cinco minutos le alcanzaron a Peñarol para cambiar el ánimo, castigar a Danubio y volver a ponerse en carrera.