Hacete socio para acceder a este contenido

Para continuar, hacete socio de Caras y Caretas. Si ya formas parte de la comunidad, inicia sesión.

ASOCIARME
Política Graciela Bianchi |

Rendición de Cuentas

La justificación de Bianchi: "Las transferencias económicas le hacen daño a la gente"

Graciela Bianchi justificó su rechazo a la Rendición de Cuentas y afirmó que las transferencias económicas "siempre le hacen daño a la gente".

Suscribite

Caras y Caretas Diario

En tu email todos los días

La legisladora argumentó que respaldar la Rendición de Cuentas equivaldría a avalar la gestión del gobierno de Yamandú Orsi, algo que —según dijo— la oposición no está dispuesta a hacer. "Nosotros no votamos porque no queremos luchar contra la pobreza infantil. La única manera de luchar contra la pobreza infantil es dando trabajo genuino y educación de muy buena calidad, no dominada por los sindicatos que tienen la misma ideología que el gobierno", afirmó. "Lo peor que se le puede hacer a los pueblos es regalarles plata, porque no se esfuerzan ni se educan", sostuvo.

Una visión errónea

Las declaraciones de Bianchi contrastan con la evidencia acumulada durante décadas por organismos internacionales y centros de investigación especializados. Diversos estudios del Banco Mundial, la CEPAL, UNICEF y otros organismos concluyen que las transferencias monetarias dirigidas a hogares vulnerables reducen la pobreza extrema, mejoran la alimentación infantil, favorecen el acceso a la educación y disminuyen múltiples indicadores de privación cuando forman parte de políticas sociales integrales.

Lejos de demostrar que estas ayudas generan dependencia de forma generalizada, la literatura académica señala que su impacto más significativo es permitir que las familias cubran necesidades básicas mientras buscan mejorar sus condiciones de vida.

En Uruguay, programas como las Asignaciones Familiares-Plan de Equidad y la Tarjeta Uruguay Social han sido objeto de evaluaciones que muestran mejoras en los ingresos de los hogares y una reducción de la pobreza infantil, aunque especialistas coinciden en que, por sí solos, no sustituyen la necesidad de crear empleo de calidad ni de fortalecer el sistema educativo.