Los organizadores también aguardan otras presencias como la del intendente de Maldonado, Miguel Abella.
Fuentes de la organización dijeron a Caras y Caretas que: “quienes llevamos adelante el homenaje sentimos un hondo agradecimiento para aquellos que nos han hecho llegar su adhesión. Ojalá en otros lugares de nuestro país se comprenda el sentido de reafirmación democrática y republicana que guarda un acto de estas características Porque decir «nunca más», es una responsabilidad de la sociedad en su conjunto”.
El asesinato de Eduardo Mondello
Un grupo de tareas del OCOA 4 detuvo en la madrugada del 6 de marzo al fotógrafo Eduardo Mondello .En el batallón Nro. 4 es sometido a interrogatorios, y según testigos a torturas físicas y psicológicas, que provocan su muerte tres días después. El cuerpo fue entregado a su familia en un cajón cerrado con orden de no abrirlo- Familiares y amigos desoyeron la orden, comprobando multiplicidad de lesiones y amputaciones en el cuerpo. El velatorio se realizó en la casa familiar de Piriápolis, que fue custodiado por camiones del Ejército y por efectivos armados.
Mondello había muerto en la emergencia del hospital Marítimo donde fue trasladado por efectivos militares encabezados por el oficial Dardo Barrios. El cadáver presentaba múltiples hematomas, producto de las torturas a la que fue sometido. Su muerte se produce a causa de un paro cardíaco anóxico debido a la aplicación de “submarino seco o húmedo”.
El doctor Moisés Salgado Moreira, luego en democracia dirigente colorado y candidato a la intendencia, fue obligado a realizar la autopsia y en 1986 su testimonio ante la Comisión de Derechos Humanos de Maldonado fue clave para determinar responsabilidades en el crimen.
En su declaración Salgado dijo que «en ese momento no conocía el llamado submarino seco o húmedo, no interpreté todas las lesiones que quedaron consignadas en el protocolo de la autopsia […] Pensé que el occiso había llegado al paro cardíaco anóxico, por la insuficiencia cardiaca derecha aguda […] Esta fue la única vez que me vi obligado a autopsiar a un torturado […]”.
En el informe de la autopsia realizada por Salgado afirma: “Una madrugada de marzo de 1976, fui llamado de parte del juez de turno para realizar una autopsia en el Hospital Marítimo. Alrededor de las tres de la madrugada, bajo una lluvia copiosa, me vinieron a buscar, en un jeep del ejército del Batallón de Ingenieros N° 4, para llevarme. Al llegar me condujeron a la morgue del mismo, en el subsuelo se encontraba el doctor José Luis Braga y un teniente al mando de seis soldados armados de metralletas y fusiles. Una vez allí se me informó que el occiso había llegado con vida y muerto en el servicio de puerta del Hospital Marítimo, sin aclararme los síntomas ni el tratamiento instituido.
Cuando pedí instrumental para realizar la autopsia, el teniente quiso impedirlo, diciéndome que solo tenía que constatar la muerte y firmar el certificado. Yo le dije que tenía una orden del juez de realizar autopsia y que eso debía hacer.
El doctor Braga habló con el teniente y este accedió de mala gana, pero haciendo pasar los soldados hacia la parte de atrás de la mesa de autopsias, y tuve que realizar la autopsia en presencia del teniente, los seis soldados y . Braga. Recuerdo aún que el cadáver ya estaba quedando rígido y frío por lo que tenía de 4 a 6 horas de muerto […].
El cuerpo presentaba más de 200 erosiones equimosis, así como heridas superficiales en cara, tronco y cuatro miembros. Gran hematoma pectoral derecho debido a una contusión importante a ese nivel. Al abrir el cadáver del cuello al pubis y retirar la parrilla costal se comprobó que el hematoma pectoral llegaba a las costillas. En el abdomen había líquido cero hemático en la cavidad peritoneal y equimosis en los mesos, posiblemente por traumatismo con contusiones profundas. En el tórax existían a nivel de ambos pulmones funciones hemorrágicas subpleurales, que podían corresponder a las llamadas manchas de Paltauf que se ven en las asfixias así como también líquido cerohemático en la serosa pleural. El corazón presentaba una llamativa dilatación de sus cavidades y agrandamiento del hígado, también distendido”.
Mondello murió a causa de las golpizas y el ahogamiento producido por la práctica del “submarino seco”. El teniente Dardo Barrios fue uno de los torturadores y quién pretendió oponerse a la realización de la autopsia en el Hospital Marítimo.
Dos de los torturadores están en prisión
El año pasado y después de 49 años la familia de Eduardo Mondello logró justicia. Su homicida, el mayor de ejército (r ) Dardo Victor Barrios Hernández (a ) “El Zorro”, fue procesado con prisión por la jueza Isaura Tórtora acusado por homicidio especialmente agravado a solicitud del fiscal Ricardo Perciballe. Si bien ya estaba preso por torturas, aún lo aguardan otros dos procesamientos por otros tantos homicidios y una causa más por torturas.
“El Zorro” Barrios operaba en el S2 (Servicio de Inteligencia) que estaba en el cuartel de Laguna del Sauce por donde pasaron centenares de personas, y en el OCOA 4 que funcionaba en el Cuartelillo de San Fernando. Todos los que cayeron en sus manos no vacilan en calificarlo como “un salvaje torturador”.
Las primeras denuncias públicas, con nombre y apellido de los torturadores del batallón 4, fueron realizadas por la edila frenteamplista Beatriz Jaurena y desde entonces los abogados patrocinantes son María del Carmen Salazar, Leonardo Pereira y Gonzalo Peloche.
A fines de diciembre del 2021 el Tribunal de Apelaciones en lo penal de 1er. turno rechazó por unanimidad el recurso presentado por los defensores y eso habilitó a la jueza Isaura Tórtora a procesar y remitir a prisión al mayor (r) Dardo Barrios, como lo solicitó el fiscal Perciballe, por el caso Mondello
Sobre fines del año pasado también fue fue condenado con prisión el médico militar José Luis Braga, por ser coautor penalmente responsable de reiterados delitos de abuso de autoridad y de lesiones graves contra detenidos en el Batallón de Ingenieros de Combate N° 4 de Laguna del Sauce durante la dictadura. La jueza Sylvana García Noroya dispuso la condena de 12 años de prisión. El médico fue uno de los participantes del crimen de Eduardo Mondelo.
En agosto del 2020 el fiscal especializado en Crímenes de Lesa Humanidad, Ricardo Perciballe, había pedido el procesamiento con prisión de Braga como cómplice del delito de abuso de autoridad, en agosto de 2020, ante el juez Ruben Echeverría, considerando que había examinado a varias de las víctimas de tortura para determinar si estaban aptas para seguir siendo torturadas.
Por esta causa fueron procesados con prisión los militares retirados Plácido Amorín Eraso y Víctor Stocco, que oficiaba como enlace de inteligencia en la unidad militar.
En democracia Braga fue Director de Promoción Social de la Intendencia de Maldonado entre 1990 y 1995, durante el gobierno nacionalista encabezado por Domingo Burgueño.