El domicilio particular del exsecretario privado de Mauricio Macri, Darío Nieto, fue allanado por orden del juez federal de Lomas de Zamora, Federico Villena, en el marco de la causa por el espionaje ilegal del que, presuntamente, fueron objeto políticos, periodistas, jueces y gremialistas.
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Según medios locales, Nieto tuvo que ser controlado por los agentes que practicaron el registro. Al momento de presentársele la orden judicial, el investigado se atrincheró en su auto, diciendo que no entregaría su celular.
Efectivos del orden solventaron la situación y Nieto fue llamado al orden, aunque sin quedar detenido. La diligencia se practicó como estaba prevista y abarcó tanto la vivienda del exsecretario, como la de su padre, la que le consta como oficial, y un espacio en un estacionamiento.
Por lo que ha trascendido de las investigaciones que tienen lugar, en la causa que se investiga se han acopiado audios de los espías implicados que comprometen a Darío Nieto como uno de los posibles receptores de informes de inteligencia basados en seguimientos ilegales.
Con este paso, la investigación se aproxima aún más al expresidente Mauricio Macri, quien recientemente expresó que no conocía a Susana Martinengo, exdirectora de Documentación de la Presidencia, quien, presuntamente, sería la que recibía los informes de inteligencia y los pasaría al exmandatario a través de Nieto.
Audios que forman parte del sumario recogen que la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) le preguntan a Martinengo si los reportes le llegaban al “número uno”, y ella asegura que sí, que recibía todo, a través de su secretario privado, el joven Nieto, según informa el medio Página 12.
El juez Villena investiga una presunta organización integrada por miembros de agencias de seguridad, como la AFI, la Policía de la Ciudad de Buenos Aires y el Servicio Penitenciario Federal.
Dicha agrupación, junto a abogados y funcionarios de otros poderes del Estado, habrían llevado adelante actividades de espionaje ilegal a representantes políticos y periodistas.