El sábado 1º de agosto, en horas de la tarde, se realizó un homenaje al militante comunista Álvaro Balbi, torturado y asesinado el 29 de julio de 1975 en dependencias de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII). La misma congregó a un considerable número de personas ante la puerta de entrada de la Guardia Republicana, en José Pedro Varela y Dámaso Antonio Larrañaga.
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En la oportunidad, dialogamos con el diputado comunista, Gerardo «Tano» Núñez, presente en la conmemoración. Para Núñez fue «un hermoso acto de recuerdo de Álvaro Balbi y también una instancia de reafirmación de nuestro compromiso con la memoria, con la verdad y con la justicia, precisamente en un momento en que están muy cuestionados estos conceptos. Han habido distintas expresiones de integrantes de la coalición. Por un lado, presionando a la justicia en las causas de violaciones a los derechos humanos y por otro lado anunciando medidas de carácter legislativo para reinstalar la impunidad en nuestro país, queriendo restaurar la pérdida de la pretensión punitiva del Estado. La ley interpretativa contra la que se arremete ha permitido avanzar en muchas causas vinculadas a violaciones a los derechos humanos. Para muchos hoy es la preocupación más importante que tienen, cuando lo que nos debería convocar es el fortalecimiento, desde la sociedad, de los mecanismos de verdad, memoria y justicia».
Refiriéndose a la propuesta que el senador de Cabildo Abierto, Hugo Manini Ríos realizó al presidente Lacalle Pou, de derogar la norma interpretativa de la Ley de Caducidad, aprobada en el Parlamento en 2012, el diputado Núñez la definió como «un intento de doblarle el brazo a la democracia por parte de un sector de la coalición, en este caso integrantes de Cabildo Abierto, que lo que están buscando de manera permanente es erosionar la institucionalidad en nuestro país».
Núñez agregó que «Manini Ríos debe saber con toda claridad que los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles y que eso está sujeto a disposiciones y acuerdos de carácter internacional. Además Uruguay ha suscrito esas disposiciones y no puede borrar con el codo aquello con que se comprometió».
Haciendo alusión a otras intencionalidades, el diputado Gerardo Núñez expresó que «lo que aquí se está efectuando es una pulseada muy fuerte contra la democracia y esperemos que esto no avance, porque si esto se llega a instalar como una posibilidad, estaríamos ante un escenario de enorme retroceso en lo democrático, dando señales de resquebrajamiento de la institucionalidad de nuestro país».