El lunes 16 de marzo, en la sede del PIT-CNT se reunieron representantes del gobierno, los sindicatos y las cámaras empresariales. A la salida de la reunión tripartita, Álvaro Delgado, secretario de Presidencia, realizó declaraciones acerca de las características de la reunión, resaltando la «madurez» de la misma y la voluntad de las partes en llegar a acuerdos.
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Entrando en el pormenor de la reunión, el ministro de Trabajo, Pablo Mieres, refirió cuatro líneas de trabajo, que resumiría con el ministro de Industria, Omar Paganini-
Las dos primeras corrieron por parte de Mieres, y estuvieron referidas al apoyo al personal de la salud que está haciendo frente a la emergencia, dándole el respaldo debido, asegurándoles la cobertura ante los riesgos que plantea la emergencia.
El segundo sería el de asumir la necesidad de diálogo bipartito y tripartito, para instrumentar modalidades de trabajo a tono con la emergencia planteada por el coronavirus COVID-19, tales como configura el tele-trabajo, teniendo en cuenta que el mismo no es aplicable a todas las ramas y sectores de trabajo. Luego, planteó evitar las aglomeraciones, incluso en los ámbitos laborales y dotar a las PYMES de las facilidades necesarias para tener mecanismos y el software necesario para instrumentar el tele-trabajo.
La cuarta medida, es la instrumentación de una canasta sanitaria, provista de productos básicos, como alcohol en gel y tapabocas, que esté disponible para todos los usuarios.
Por el sector sindical habló Marcelo Abdala, quién muy escuetamente se refirió a la primera propuesta, referida al personal de salud («cuidar a los cuidadores»), garantizando el respaldo de el PIT-CNT. Agregó la necesidad de combatir la especulación, particularmente con los productos de primera necesidad vinculados a la emergencia sanitaria.
Por último, resaltó que las medidas adoptadas no debían ser unilaterales y tener en cuenta a todos los afectados por la pandemia, no olvidando que ya existen mecanismos legales y derechos adquiridos, como el seguro de paro y las licencias, con especial énfasis en que sean protegidos los trabajadores y los más vulnerables.
Cerró la ronda Gabriel Murara, presidente de la Cámara de Industrias, quién calificó todas las ideas manejadas como «preventivas», diciendo que el objetivo es que cuando se llegue al pico de la pandemia, el daño acumulado sea el menor posible. Luego, apoyó el esfuerzo por implementar el tele-trabajo, la disminución de la concentración de la fuerza de trabajo y el apoyo a las PYMES para que tengan posibilidades de articular esas modalidades.