El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, abrió la puerta a rebajar los tipos de interés en su reunión del 18 y 19 próximos. JP Morgan ha elevado hasta 60% el riesgo de recesión según la curva de rendimiento. Es la cifra más alta desde la crisis financiera de 2008. Además, expertos recuerdan que las tres recesiones anteriores en Estados Unidos han tenido lugar a los tres meses de que la Reserva Federal subiera los tipos de interés.
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Sin embargo, la economía estadounidense sigue creciendo en junio; el PIB sumará 120 meses (diez años) consecutivos de crecimiento económico. Algo excepcional. Sin embargo, en Goldman Sachs ya comienzan a preguntarse, ¿hasta cuándo durará? “El paro en EEUU está en su nivel más bajo de los últimos 49 años, en 3,6%. La inflación subyacente y los costos laborales unitarios no llegan a 2%. Con un crecimiento de empleo superior al necesario para mantener la tasa de paro estable, surgen varias preguntas al respecto de cuánto más puede bajar la tasa de paro, y sobre la evolución de salarios”, señala.
Otro de los grandes temores de los inversores es algo más obvio, pero no por ello menos terrorífico: el final de la expansión económica más larga de la historia de Estados Unidos (EEUU).
La Reserva Federal sigue “muy de cerca” las implicaciones que la escalada de la tensión comercial puede tener en la economía de EEUU. “No sabemos cómo ni cuándo se resolverá”, advirtió el presidente de la Fed, Jerome Powell, el martes 4 de junio, la víspera de la cumbre entre México y EE UU ara tratar de desactivar la amenaza de Donald Trump de aplicar un arancel creciente si su vecino del sur no toma más medidas contra la inmigración. Pero el jefe de la Fed sí quiso dejar claro ante la incertidumbre en aumento que “actuará de manera apropiada para sostener” la expansión.
El vicepresidente de la Fed, Richard Clarida, ya dijo la semana pasada que solo se plantearán un recorte de tipos si los datos reflejan un cambio de tendencia que represente un riesgo real para el crecimiento, que resulte en una moderación mayor de la anticipada. “Estamos en sintonía con los riesgos potenciales para las perspectivas”.
El presidente de la Reserva Federal de San Luis, James Bullard, admitió esta posibilidad.
Hace solo unos meses se hablaba de dos y hasta de tres bajadas de tipos en 2019, actualmente en 2,25%. Eso ya se acabó.
Charles Evans, presidente de la Fed de Chicago, asegura que la economía rinde con solidez aunque admite que la incertidumbre es “algo más alta por la discusión de los aranceles”. “El mercado anticipa algo que no vemos”, señaló, para insistir en que prestan atención a esta dicotomía. La baja inflación, añadió, da margen para reorientar la política si fuera necesario.
El frente comercial no es el único punto de incertidumbre para los inversores y las empresas, como señaló Mary Daly desde la Fed de San Francisco. Cita la moderación del crecimiento en la economía global y el proceso de salida de Reino Unido de la Unión Europea (UE). Pese a ello, considera también que la economía de EEUU está bien situada. “La política de paciencia es la adecuada”, opina.
El tipo del bono del Tesoro estadounidense a diez años rondaba 2,1%, mientras que el dólar se mantenía estable. En Europa, los mercados cerraron con incrementos de 1%.
El temor, como refleja desde hace varias semanas el mercado de bonos y Wall Street, es que la guerra arancelaria con China, que Trump amenaza con extender a México, pueda frenar el crecimiento y llegar hasta el extremo de provocar una recesión. La declaración de Powell fue breve, antes de pronunciar un discurso más amplio en una conferencia en Chicago. Pero suficiente para advertir sobre la apertura de un nuevo frente, especialmente significativo: México se mantiene como el principal socio comercial estadounidense en el primer tramo de 2019. Señaló que el tipo de interés actual está en un nivel neutral, que no incentiva la economía.
Por qué bajarán las tasas
La inflación en EEUU subió 0,3% en abril (último dato), mientras que la inflación núcleo, que excluye a los volátiles rubros de la energía y los alimentos, aumentó 0,1%, menos de lo esperado por los analistas económicos. En los últimos 12 meses, la inflación acumulada es de 2,1% para ambas mediciones.
La fortaleza del dólar, que se revalorizó 8% contra una canasta de monedas en el último año, hace más baratos lo productos importados para los consumidores estadounidenses y es un factor clave para mantener controlada la inflación. Pero algunos analistas llaman la atención sobre el impacto que puede tener la suba de aranceles para los productos chinos. Y para sus exportaciones, EEUU necesita un dólar más bajo para poder competir.
El primer disparo
El pasado martes 4 de junio, el Banco de la Reserva de Australia (RBA) bajó las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual, por primera vez en casi tres años, hasta 1,25%. La suavización se produjo un día antes de que los datos del primer trimestre mostraran que la economía de 1,33 billones de dólares americanos está registrando su crecimiento anual más débil en una década.