Durante su tradicional rueda de prensa de comienzos de año, Lavrov sostuvo que Groenlandia “no era parte original de Noruega ni de Dinamarca” y recordó que fue colonia noruega desde el siglo XIII y danesa a partir del siglo XIX. Recién a mediados del siglo XX, añadió, se firmó un acuerdo para que el territorio pasara a formar parte de Dinamarca con un estatus distinto al colonial.
“Otra cosa es que los habitantes de Groenlandia se hayan acostumbrado o se sientan ahora cómodos”, señaló el jefe de la diplomacia rusa.
Rechazo a las acusaciones de Trump
Lavrov también desestimó las advertencias del mandatario estadounidense sobre supuestos planes de Rusia y China para controlar Groenlandia.
“No tenemos nada que ver con planes de apoderarse de Groenlandia. En Washington saben perfectamente que no existen tales intenciones por parte de Rusia ni de China”, afirmó.
El canciller subrayó que incluso en Occidente, economistas y politólogos rechazan esas versiones, y descartó además que Moscú esté evaluando acuerdos de asistencia mutua con Groenlandia o Islandia, similares a los que firmó con Corea del Norte.
Groenlandia, Crimea y la seguridad estratégica
En otro pasaje de su intervención, Lavrov comparó la situación de Groenlandia con la de la península ucraniana de Crimea, anexada por Rusia en 2014 tras un referéndum considerado ilegal por la comunidad internacional. “Crimea no es menos importante para la seguridad de Rusia que Groenlandia para la de Estados Unidos”, sostuvo.