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Mundo EEUU | Jacksonville |

Tragedia latente

EEUU investiga tiroteo en Jacksonville como crimen de odio

El tiroteo en Jacksonville a manos de un "supremacista blanco" reabre el debate sobre el racismo y los crímenes de odio en EEUU.

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Caras y Caretas Diario

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En un trágico incidente que sacudió a la nación, un tiroteo mortal que tuvo lugar en Jacksonville, Florida, ha reavivado la discusión sobre la violencia racial y el extremismo en Estados Unidos (EEUU). En la tarde del pasado sábado, tres individuos afroamericanos perdieron sus vidas en un establecimiento Dollar General a manos de un individuo identificado como un supremacista blanco. Este acto ha llevado al Departamento de Justicia de EEUU a abrir una investigación por crimen de odio.

El asesinato de estas tres personas afroamericanas en Jacksonville se suma a una lista de actos violentos impulsados por el odio racista. La Administración de Joe Biden había alertado previamente que los supremacistas blancos representan una de las amenazas más significativas y persistentes para la seguridad nacional.

Merrick Garland, fiscal general de EEUU, emitió un comunicado enérgico condenando el acto de violencia. "Nadie en este país debería temer a la violencia alimentada por el odio, y ninguna familia debería sufrir la pérdida de un ser querido debido a la intolerancia", afirmó Garland.

La investigación en curso está enfocada en determinar si este acto debe ser considerado tanto un crimen de odio como un acto de extremismo violento. Las autoridades están analizando minuciosamente las circunstancias que llevaron al joven blanco de 21 años a cometer este acto de violencia racial. De acuerdo con informes del FBI, el individuo tenía un historial de odio hacia las personas afroamericanas, y su ataque fue impulsado por su ideología racista.

El presidente Joe Biden también emitió una declaración condenando el tiroteo y reafirmando la postura de su administración. "Debemos dejar en claro que no hay lugar para el supremacismo blanco en EEUU. No podemos vivir en un país donde las familias teman ser asesinadas debido al color de su piel", declaró Biden. Añadió que "el silencio es complicidad y no podemos quedarnos callados".

Lamentablemente, este incidente no es un caso aislado en la historia de EEUU. El país ha sido testigo de una serie prolongada de actos extremos de violencia impulsados por el odio racial. Desde tiroteos en lugares públicos hasta ataques contra comunidades minoritarias, esta problemática ha persistido a lo largo de los años.

Es especialmente preocupante que muchos de los perpetradores encuentren su radicalización en línea, una tendencia que las agencias de seguridad como el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional han estado vigilando de cerca.

Este trágico evento también ha reabierto el debate sobre el acceso a las armas en EEUU. Las autoridades revelaron que el agresor había adquirido legalmente las armas utilizadas en el ataque. Aunque no tenía antecedentes penales graves, había sido detenido brevemente en 2017 bajo la Ley Baker, que se utiliza para evaluar la salud mental en situaciones de crisis.

El tiroteo del sábado tuvo lugar en una tienda Dollar General en Jacksonville, una zona predominantemente habitada por afroamericanos. El atacante, Ryan Palmeter, de 21 años, armado con un rifle semiautomático AR-15 y una pistola Glock, disparó y mató a Angela Michelle Carr, de 52 años, quien estaba en su automóvil fuera de la tienda; a AJ. Laguerre, de 19 años, un empleado de la tienda que intentó escapar pero fue alcanzado por los disparos; y a Jerrald Gallion, de 29 años, un cliente que ingresaba a la tienda.

El impacto de este incidente se ha intensificado debido al descubrimiento de que el atacante tenía armas adornadas con esvásticas y dejó escritos racistas en su habitación antes del ataque. La policía encontró una nota de suicidio y un manifiesto en los que expresaba su odio hacia las personas negras.

Las autoridades han condenado firmemente este acto de odio y violencia. La representante estatal de Florida, Angie Nixon, afirmó con contundencia: "Debemos ser claros, no fue simplemente una motivación racial, fue una violencia racista perpetuada por una retórica y políticas diseñadas para atacar a las personas negras, punto".

La comunidad de Jacksonville se ha unido en solidaridad con las familias de las víctimas y ha expresado su dolor durante los servicios religiosos en una iglesia cercana al lugar del tiroteo. Los líderes religiosos también han subrayado la importancia de abordar el racismo y la discriminación en la sociedad para prevenir futuros actos de odio.

Esta tragedia ocurrió en un día significativo para el país y la ciudad, ya que marcó el 60 aniversario de la Marcha en Washington, que conmemoró la lucha por la igualdad racial liderada por Martin Luther King Jr. Además, este incidente se suma a la conmemoración de un tiroteo masivo que tuvo lugar en 2018 en el centro de Jacksonville durante un torneo de videojuegos.

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