La República Federal de Alemania habría financiado en secreto durante 12 años gran parte del Proyecto Dimona, del Centro de Investigación Nuclear del Néguev, instalación clave del programa nuclear de Israel, según reveló una reciente investigación del medio hebreo Haaretz.
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La investigación del medio israelí concluye que, entre 1961 y 1973, el Gobierno de Alemania Occidental transfirió anualmente entre 140 y 160 millones de marcos alemanes a Israel a través de un sistema de préstamos encubiertos, lo que supuso un total de unos 2.000 millones de marcos (el equivalente a unos 5.700 millones de dólares en la actualidad).
El acuerdo entre Alemania e Israel
El acuerdo secreto se concretó tras una reunión celebrada en 1960 entre el entonces primer ministro israelí, David Ben-Gurión, y el canciller alemán, Konrad Adenauer, en el marco del compromiso de Alemania con la seguridad de Israel tras el Holocausto.
La financiación se denominó oficialmente como ayuda para el "desarrollo del Néguev" y sus detalles permanecieron inicialmente ocultos, incluso para el Gobierno alemán, aunque, al parecer, se utilizó para apoyar el programa nuclear de la nación hebrea.
El mecanismo establecido consistía en el pago de lo que se denominada "transferencias monetarias derivadas de acuerdos bilaterales con países en desarrollo de identidad no especificada".
Aunque la falta de documentación oficial no permite afirmar si todo el dinero se invirtió en el proyecto Dimona, sí se ha podido confirmar que el reactor nuclear no se financió con fondos públicos.