El Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar confirmó este miércoles que la Ciudad Industrial de Ras Laffan, el mayor complejo de producción de Gas Natural Licuado (GNL) del mundo, fue blanco de un ataque por parte de Irán. La ofensiva, que provocó incendios y daños materiales de importancia, se presenta como una respuesta directa al previo ataque de Israel contra el yacimiento de gas South Pars, un recurso estratégico compartido por las naciones iraní y qatarí.
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Impacto en las instalaciones y personal
Pese a la magnitud de los incendios reportados inicialmente en las terminales de gas, el Ministerio del Interior de Qatar informó que el fuego ha sido controlado de manera preliminar. Por su parte, la compañía estatal QatarEnergy emitió un comunicado de tranquilidad respecto a sus trabajadores:
“Se ha localizado a todo el personal y no se han reportado víctimas hasta el momento”, señalaron desde la firma, principal productora de GNL a nivel global.
Escalada del conflicto regional
El ataque se produjo pocas horas después de que Teherán advirtiera sobre posibles represalias contra instalaciones energéticas en la zona del Golfo. El foco del conflicto se intensificó tras la ofensiva de Israel contra South Pars, símbolo de la interdependencia energética regional, en el marco de las hostilidades iniciadas el pasado 28 de febrero.
Consecuencias para el mercado energético mundial
Ubicada a 80 kilómetros al noreste de Doha, la Ciudad Industrial de Ras Laffan es una pieza clave para la economía global. Al proveer aproximadamente el 20 por ciento del suministro mundial de GNL, cualquier interrupción en sus operaciones genera una presión inmediata sobre los mercados de combustible en Europa y Asia, que dependen de esta terminal para equilibrar su demanda energética.