Aseguró que la democracia está de nuevo en jaque y que se está volviendo a ver "injerencia externa en procesos electorales".
"La división del mundo en zonas de influencia y las investidas neocoloniales por recursos estratégicos constituyen gestos anacrónicos", subrayó.
Venezuela, Nicaragua y Cuba
En este contexto, dijo que el pueblo venezolano merece definir su propio destino y que Nicaragua no resolverá sus problemas "impidiendo que la oposición dispute elecciones".
Respecto a Cuba, lamentó que el mundo asista estupefacto el "castigo colectivo" impuesto a diez millones de personas por un embargo económico y un cerco "ilegales", refiriéndose a las medidas históricas y recientes de EEUU contra la isla.
Condena al genocidio
En otro orden, no vaciló en tratar de "genocidio" a la actuación del Gobierno israelí en la Franja de Gaza. "Generaciones de palestinos cargarán el dolor del genocidio practicado por el Gobierno de Netanyahu en Gaza", afirmó.
También dijo que civiles israelíes pagarán el precio del radicalismo y de la intolerancia de los actos terroristas de Hamás.
Además, señaló que perseguir a la Corte Penal Internacional y a sus integrantes "es un estímulo" para que esos delitos queden impunes, y se solidarizó con la relatora especial de la ONU para los Territorios Palestinos, Francesca Albanese, blanco de sanciones por parte de EEUU.
Crimen en Brasil
También habló del crimen organizado en Brasil, pero remarcó que no se externalizará la responsabilidad de defender las fronteras y que por leyes recién aprobadas los narcotraficantes tendrán penas superiores incluso al terrorismo.
Lula respondía así a la decisión tomada por EEUU meses atrás de clasificar a dos facciones de narcotraficantes brasileñas (el Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital) como organizaciones terroristas.
La decisión fue duramente criticada por el Gobierno brasileño, que la consideró un pretexto para posibles injerencias en su territorio.
(Sputnik)