El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba presentó ante Naciones Unidas su informe anual sobre los efectos del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos. El documento, que abarca de marzo de 2025 a febrero de 2026, describe una escalada sin precedentes, un "cerco energético" formalizado por Washington, nuevas sanciones extraterritoriales y un impacto humano que golpea hospitales, escuelas, la producción de alimentos y la vida cotidiana de millones de cubanos.
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Cada año, en cumplimiento de la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que exige el fin del bloqueo a Cuba, el gobierno cubano presenta ante el Secretario General un informe detallado de los perjuicios sufridos. La edición correspondiente al período marzo de 2025-febrero de 2026, contribución de Cuba a la resolución A/RES/80/4, aprobada por abrumadora mayoría en la Asamblea General el 29 de octubre de 2025, documenta la cifra más alta jamás reportada: 8.083.300.000 dólares en daños directos, un 7% superior al año anterior. El acumulado histórico de daños desde el inicio del bloqueo llega a 178.700 millones de dólares a precios corrientes, cifra que, ajustada por la evolución del precio del oro, se traduce en 3,89 billones de dólares.
Pero detrás de esos números, el informe insiste en algo más difícil de cuantificar, el deterioro concreto de la vida diaria de la población cubana, que en el último año enfrentó su versión más severa desde el llamado "Período Especial" de los años 90.
El "cerco energético": la medida que cambió la magnitud del bloqueo
El punto de inflexión, según el documento, fue el 29 de enero de 2026, cuando el presidente de Estados Unidos firmó la orden ejecutiva EO 14380, que impone aranceles adicionales a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba, de forma directa o indirecta. La medida fue presentada bajo el argumento de que Cuba constituye una "amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad nacional estadounidense.
El resultado, de acuerdo con el informe, fue un bloqueo casi absoluto del suministro de combustible: en el primer semestre de 2026 solo llegó a costas cubanas un tanquero, proveniente de Rusia, como ayuda humanitaria. Al cierre de mayo, el país acumulaba 2.667.800 toneladas menos de combustible de lo planificado, y existían cerca de 1.400 MW de potencia eléctrica instalada que no podían generar electricidad por falta de fuel.
Las consecuencias se sintieron en la vida cotidiana, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel se refirió públicamente a comunidades que llegaron a pasar más de 30 horas continuas sin electricidad. En el sector residencial, el plan de suministro eléctrico solo pudo cumplirse en un 83%, lo que equivale a un promedio de más de 20 horas diarias de interrupción en algunas zonas del país.
El informe cita el dictamen de cuatro procedimientos especiales del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, emitido en febrero de 2026, que advirtió sobre las "serias preocupaciones" que genera esta política a la luz del derecho internacional de los derechos humanos. En mayo, un nuevo pronunciamiento del mismo Consejo señaló que el cerco energético resultaba incompatible con las normas internacionales sobre derechos humanos, por su impacto en el derecho a la educación y a la salud, "con particular énfasis en los niños cubanos".
La salud, en el centro del daño
El capítulo sanitario es, quizás, el más crudo del informe. Como otros 148 hospitales del país, la sala de neonatología de un importante centro de ginecobstetricia depende de generadores que deben activarse en menos de diez segundos ante cada apagón, porque muchos ventiladores no cuentan con baterías funcionales. Personal médico citado en el documento describe escenas de cirugías que debieron continuar con la luz de teléfonos celulares tras quedar "en total penumbra", y monitorizaciones que se pierden por completo durante los cortes.
El informe también cuantifica:
- 100.000 pacientes en lista de espera quirúrgica, de los cuales 12.000 son niños.
- 2.888 pacientes que dependen de tratamientos de hemodiálisis, con servicios que exigen una estabilidad energética hoy muy difícil de garantizar.
- Más de 30.000 niños con dificultades para recibir sus vacunas a tiempo por la falta de transporte refrigerado, pese a que las dosis están físicamente disponibles en los almacenes del país.
- Un aumento de la mortalidad infantil de 4 por cada mil nacidos vivos en 2018 a 9,9 en 2025, un incremento del 148%.
- Una caída en la supervivencia infantil al cáncer, que pasó de 85% a 65% en los últimos años, coincidiendo con los momentos más duros del cerco.
El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, es citado en el informe advirtiendo que la situación en Cuba "es profundamente preocupante" y que la escasez de energía "ha estado afectando a la salud". El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, fue más allá al señalar que las sanciones extraterritoriales "están perjudicando de forma directa a la población cubana, especialmente a los más vulnerables", y que "hay niños que están muriendo debido a que los médicos no tienen acceso a suministros y medicamentos esenciales".
Educación, alimentos y transporte
El documento describe cómo la escasez de combustible limitó el traslado de estudiantes y docentes, cerca del 30% de la matrícula nacional viaja diariamente y obligó a trasladar clases a patios o pasillos ante los apagones. La educación superior debió pasar su primer semestre de 2026 a una modalidad completamente a distancia.
En el sector agrícola, durante la campaña de frío finalizada a principios de 2026 solo se pudo regar en promedio 2 de las 16 horas diarias necesarias. En transporte, la capital cubana llegó a operar con poco más de 100 ómnibus quando se requieren al menos 3.000 para un servicio de calidad, y el combustible asignado para pasajeros solo cubrió alrededor del 65% de lo necesario.
El carácter extraterritorial del bloqueo
El 1 de mayo de 2026, una nueva orden ejecutiva (EO 14404) amplió el cerco al autorizar sanciones contra cualquier persona o entidad extranjera que opere en sectores considerados estratégicos para Cuba, energía, minería, finanzas, seguridad y defensa, o que brinde apoyo financiero, tecnológico o logístico al Estado cubano.
Sus efectos fueron inmediatos: aerolíneas como el operador Plus Ultra suspendieron rutas hacia Cuba; navieras internacionales como Hapag-Lloyd y CMA CGM dejaron de aceptar nuevos pedidos vinculados a la isla; y varias cadenas hoteleras internacionales abandonaron sus contratos de administración por temor a represalias sobre sus activos en Estados Unidos. El informe advierte que más de 2.900 toneladas métricas de cargamentos humanitarios de alimentos ya contratados resultaron afectadas por estas interrupciones, junto con siete cargamentos críticos —kits médicos de emergencia, insumos para embarazadas y equipos de tratamiento de agua— por valor de 630.000 dólares.
El 11 de junio, Estados Unidos sancionó además a la empresa estatal cubana Unión Cuba-Petróleo (Cupet), bloqueando de hecho cualquier operación de suministro de combustible a gran escala, incluso si las contrapartes cubanas son privadas.
A esto se suma la persistencia de Cuba en la lista unilateral de Estados patrocinadores del terrorismo, que el informe describe como un instrumento sin sustento probatorio. Solo entre marzo de 2025 y febrero de 2026, 34 entidades bancarias internacionales suspendieron o se negaron a operar con Cuba por temor a sanciones secundarias.
Una retórica cada vez más hostil
El informe dedica un capítulo a lo que define como una escalada verbal sin precedentes desde altas esferas del gobierno estadounidense. Cita al presidente Donald Trump afirmando, el 8 de enero de 2026, que "no cree que se pueda ejercer mucha más presión, salvo entrar y destrozar el lugar", además de declaraciones sobre "tener el honor de tomar Cuba" y la eventual ubicación de un portaviones cerca de las costas cubanas. También recoge que el secretario de Estado, Marco Rubio, expresó ante el Senado su deseo de "ver un cambio de régimen en Cuba", y que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, declaró en junio, durante una visita a la base naval de Guantánamo, que Washington "está preparado para cualquier eventualidad" respecto a la isla.
Frente a este escenario, el informe subraya que Cuba no está sola, la resolución presentada ante la Asamblea General de la ONU el 29 de octubre de 2025 recibió el respaldo de 165 países. Se destacan pronunciamientos de mandatarios latinoamericanos —entre ellos Lula da Silva, Gustavo Petro, Gabriel Boric y Claudia Sheinbaum—, resoluciones parlamentarias en países como Uruguay, Perú y Jamaica, la decimoséptima condena consecutiva de la Unión Africana, y movilizaciones de sociedad civil, sindicatos e intelectuales en Estados Unidos y Europa.