Más de 300 tractores ingresaron este martes a la ciudad de París en una nueva jornada de protestas del sector agropecuario francés contra el acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur, en una movilización que volvió a poner en jaque al gobierno.
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Según informó la prefectura de policía, al menos 350 tractores llegaron a la capital, aunque los organizadores estimaron que la cifra podría trepar hasta los 500. La protesta fue encabezada por la FNSEA, el principal sindicato agrícola del país, que concentró su despliegue frente a la Asamblea Nacional.
Rechazo en Europa
La protesta francesa forma parte de un movimiento de rechazo más amplio en Europa. En Cataluña, agricultores y ganaderos han bloqueado carreteras como la AP-7 y la N-II y han desplegado tractores en puntos clave para denunciar el acuerdo y exigir apoyo político, en protestas que han durado varios días. Y en Bélgica, miles de agricultores europeos se manifestaron en Bruselas frente a las instituciones de la UE contra el pacto, con cientos de tractores y bloqueos en calles del barrio europeo, denunciando la “competencia desleal” que, según ellos, supondría la entrada de productos agrícolas sudamericanos.
Competencia desleal
Desde principios de noviembre, las manifestaciones del campo se multiplican en Francia ante la inminente firma del acuerdo entre la UE y Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, prevista para este sábado, y rechazada de plano por el gobierno francés. Los agricultores y ganaderos advierten que el pacto los expone a una competencia desleal y amenaza la viabilidad de sus explotaciones.
“La revuelta campesina se reanuda hoy y nos quedaremos aquí hasta tener respuestas. Exigimos ser recibidos por el primer ministro”, afirmó Damien Greffin, vicepresidente de la FNSEA, al anunciar la continuidad de las protestas.
El despliegue de tractores se sumó a las movilizaciones realizadas la semana pasada por otros sindicatos del sector, como la Coordinación Rural y la Confederación Campesina. Pese a los anuncios oficiales, el malestar no cede.
Tres años sin ingresos
“Estamos al límite. Llevamos tres años sin generar ingresos en nuestras explotaciones y los políticos no nos dan un rumbo”, expresó Guillaume Moret, agricultor de 56 años, durante la protesta frente al Parlamento.
El viernes, el gobierno francés anunció un paquete de ayuda de 300 millones de euros para el sector, junto con medidas vinculadas al riego, la gestión del agua y la regulación de la fauna silvestre. Sin embargo, la FNSEA reclama una moratoria en las políticas sobre el uso del agua y la suspensión de la última versión de la normativa sobre el esparcimiento de fertilizantes.
Diálogo con los agricultores "continúa"
Desde el Ejecutivo, la vocera Maud Bregeon aseguró que el diálogo con los agricultores continúa, en particular sobre el acceso al agua y la adaptación al cambio climático.
La crisis del sector agropecuario y el rechazo al acuerdo UE-Mercosur incrementan la presión sobre un gobierno en minoría desde 2024, que esta misma semana enfrentará dos mociones de censura en el Parlamento.