Un informe de CNN, citado por múltiples medios internacionales, detalla que la Casa Blanca está trabajando discretamente para establecer una presencia permanente de Estados Unidos en Venezuela centrada en la Agencia Central de Inteligencia (CIA) como eje de su estrategia en el país tras la reciente captura del expresidente Nicolás Maduro.
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Según las fuentes consultadas por la cadena, los planes estarían siendo coordinados entre altos mandos de la CIA y el Departamento de Estado, con un enfoque dual, restablecer canales diplomáticos oficiales, entre ellos la reapertura de la Embajada estadounidense en Caracas, y asegurar una base de inteligencia robusta que permita influir en los destinos políticos y de seguridad del país.
Aunque el Departamento de Estado será la principal representación diplomática a largo plazo, las fuentes indican que la administración del presidente Donald Trump dependerá en gran medida de la CIA en la fase inicial de su reingreso a Venezuela. Esto responde, según los informantes, a la situación de transición política y la "inestabilidad" actual del país.
Puesto de avanzada de la CIA
Los planes incluyen establecer inicialmente un anexo o puesto de avanzada de la CIA antes de que la misión diplomática formal sea plenamente operativa. Desde esa base, los agentes comenzarían a establecer contactos informales con miembros de distintas facciones del gobierno venezolano y sectores de la oposición, identificar y monitorear personas consideradas "amenazas" a los intereses estadounidenses y servir de enlace clave para compartir y contextualizar información de inteligencia con autoridades venezolanas.
Una fuente citada por CNN resumió que la diplomacia pondrá la “bandera”, pero que será la CIA la que ejercerá “la influencia real” en el desarrollo de las relaciones bilaterales y en el posicionamiento estratégico de Washington.
Los planes se enmarcan en la operación militar de Estados Unidos en Venezuela del 3 de enero de 2026, durante la cual Trump anunció la captura y traslado fuera del país de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, después de un ataque que incluyó múltiples detonaciones en Caracas y otros estados.
La captura de Maduro, quien enfrenta cargos en Estados Unidos, generó fuertes tensiones regionales y ha colocado a Washington en el centro de un proceso de transición complejo en Caracas, con Delcy Rodríguez asumiendo la presidencia interina ordenada por el Tribunal Supremo venezolano.
Implicaciones políticas y regionales
El despliegue planificado de la CIA no sólo apunta a recopilar inteligencia. Según expertos citados en informes, constituye una estrategia para moldear la política venezolana en un momento crucial, incluyendo la gestión de relaciones con actores internos y externos como Rusia, China e Irán, considerados relevantes en la geopolítica venezolana contemporánea.
Organismos y gobiernos regionales han reaccionado con preocupación, advirtiendo sobre implicaciones de soberanía y estabilidad en América Latina, mientras la administración Trump defiende su enfoque como un intento de proteger intereses de seguridad nacional y combatir amenazas como el narcotráfico.
La estrategia estadounidense, por su naturaleza encubierta y en desarrollo, aún carece de confirmación oficial completa por parte del gobierno de Trump o de la CIA, que ha rechazado comentar sobre las operaciones o planes en Venezuela.