Por su parte, Pablo Ocza, dirigente de la Confederación de Trabajadores Fabriles de Bolivia (afiliados a la COB), ratificó que las bases determinaron no negociar con el Gobierno.
"En este momento ya no depende de la dirigencia asistir al diálogo con el Gobierno, porque las bases y el pueblo ya tienen esa postura firme sobre la renuncia del presidente y, en ese aspecto, no hay diálogo. Lo único que ahora se está haciendo es masificar mucho más y coordinar las movilizaciones", explicó.
Bolivia en llamas
En la víspera, la mesa de diálogo mediada por la iglesia Católica y la Vicepresidencia de Bolivia, solicitó al Ejecutivo dejar sin efecto las órdenes de aprehensión contra los líderes de las movilizaciones.
Desde el Gobierno fue descartada la renuncia de Paz y se analizó, como último recurso, aplicar un estado de excepción para intervenir con los militares los bloqueos de rutas y las protestas.
(Sputnik)