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Mundo Bangladesh | Escuela |

Tragedia aérea

Un jet militar se estrelló contra una escuela en Bangladesh y dejó más de 30 muertos

Las autoridades elevan a 27 el número de víctimas mortales del accidente del lunes, incluido el piloto y una profesora de la escuela.

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Era lunes 21 de julio por la tarde cuando un F7 BGI de la Fuerza Aérea de Bangladesh, en misión de entrenamiento rutinaria, despegó desde la base aérea de Kurmitola, en la ciudad capital de Dhaka. Apenas minutos después del despegue, una falla técnica llevó al piloto a intentar una maniobra de emergencia para evitar una zona densamente poblada.

Sin embargo, no lo logró y el avión impactó de lleno contra la Milestone School and College, en el barrio de Uttara, generando una explosión seguida de un incendio devastador.

El piloto, identificado como el teniente de vuelo Toukir Islam, falleció en el acto. Su última transmisión al control de vuelo intentaba notificar la pérdida de control. La magnitud del impacto y la hora —en plena jornada escolar— convirtieron el accidente en una de las mayores tragedias aéreas civiles del país.

Bangladesh conmocionado

Los primeros informes oficiales confirmaron al menos 31 fallecidos, entre ellos 25 niños, una docente y el propio piloto. Más de 170 personas resultaron heridas, muchas con quemaduras de diversa gravedad. Varios estudiantes fueron rescatados con vida entre los escombros gracias a la acción inmediata de vecinos, docentes y cuerpos de bomberos que trabajaron a contrarreloj.

Los hospitales de Dhaka colapsaron momentáneamente ante la llegada masiva de heridos, mientras que la población comenzó a movilizarse espontáneamente para donar sangre y ofrecer asistencia. Las imágenes transmitidas por medios locales muestran escenas de desesperación, con padres buscando a sus hijos entre ambulancias y camillas.

El gobierno bangladesí decretó luto nacional por tres días, y ordenó que las banderas ondearan a media asta en todo el país. También se suspendieron temporalmente los vuelos militares sobre zonas urbanas.

Investigación y protestas

El Ministerio de Defensa activó una investigación de emergencia para determinar las causas exactas del siniestro. En un comunicado, la Fuerza Aérea informó que el F7 había pasado una inspección reciente y no presentaba fallas detectables. Sin embargo, técnicos chinos —ya que el avión es de fabricación de ese país— fueron convocados para participar en los peritajes.

Protestas estudiantiles y manifestaciones espontáneas se organizaron frente al Ministerio de Defensa en las horas siguientes al accidente, con carteles que exigían justicia y la revisión inmediata de protocolos militares en zonas civiles.