Lacalle es admirado por los argentinos porque a los argentinos les fascina la superficialidad como a pocos
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- Vale la pena volver a leer El Dragón rojo y El silencio de los inocentes y ver nuevamente las adaptaciones al cine, comparando la ficción con la realidad, esa realidad que muchas veces supera a la imaginación.
- Mientras todas las semanas sacuden al país con un nuevo escándalo, la pobreza y la indigencia aumentan.
- ¿Cómo conseguían afiliados a granel?¿Por qué República AFAP aventajaba a sus competidoras y contactaba antes a los nuevos trabajadores dados de alta en el BPS?
- ¿Cuántas mentiras hay que descubrirle a un presidente para que medio país se dé cuenta de que se dejó engañar por un demagogo?
- Las grandes perdedoras en todo esto (por más que Álvaro Delgado se caliente y termine apretando a una periodista) son la cristalinidad y la democracia.
- Es inconcebible que, en pleno siglo XXI, la corona británica continúe proyectando su sombra sobre varias partes del continente americano.
- Cuando se atenta, con o sin éxito, contra una persona pública, nuestros prejuicios obran en contra de un análisis sensato, serio y objetivo a la hora de calificar el hecho.
- Prometieron volcar 550 millones de dólares a la educación y le quitaron 130 millones en dos años de gobierno
- En el presidente Lacalle Pou prima más el fanatismo ideológico que los intereses del país que gobierna