Mientras siga vigente la LUC, los uruguayos deberemos cuidarnos casi tanto de la Policía como de los delincuentes, como sucedía en la dictadura
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- Ni la Policía ni la Justicia uruguaya pueden afirmar que no conocían quién era Sebastián Marset y, por ende, tampoco el gobierno presidido por Luis Lacalle Pou.
- El oficialismo presiona a la Fiscalía para lograr sus espurios propósitos y con esta "cortina de humo" pretende ocultar la rampante corrupción del gobierno.
- Las denuncias de salvajes apaleamientos de indigentes por parte de jóvenes delincuentes ricachones son directa consecuencia de cómo la violencia estatal está contaminando los espacios privados
- Las actividades del delincuente Sebastián Marset siguen contaminando la escena política uruguaya y prometen nuevos capítulos de un episodio realmente vergonzoso
- Heber miente con la impunidad que le otorga el blindaje y pretende transformar, naturalmente para los ingenuos, un fracaso en éxito.
- El casi ignorado acto del movimiento sindical fue un testimonio de compromiso con las instituciones, denuncia de la dictadura y de los cómplices de esa pesadillesca experiencia histórica.
- El golpe de Estado fue una operación de la oligarquía, el neofascismo vernáculo y los militares, bajo el paraguas del imperialismo norteamericano.
- Desde la instalación del nuevo Parlamento, Cabildo Abierto inició una furiosa ofensiva contra la Fiscalía y hasta propuso la sanción de una nueva amnistía para beneficiar a los represores.
- El Partido Nacional votó el desafuero de Penadés para blindarse políticamente, pese a que, durante 30 años, sus compañeros de ruta encubrieron sus sórdidas aventuras con su silencio.