Volviendo al debate legislativo consideró que en otra épocas "Uruguay tenía parlamentarios de fuste, con una argumentación muy dura, pero que nunca recurrían al insulto, eran discusiones de ideas. Y lo vimos todos en la interpelación [a la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo]: el insulto para referirse al presidente de la República. Hablar del presidente, del secretario, del prosecretario como personas cobardes y desleales. Eso realmente es transitar un camino... Después no le podemos pedir a un ciudadano común y corriente que no le diga eso a la maestra de su hijo. Tenemos gente muy valiosa que no quiere transitar la política por esto mismo".
"Cuando aparece el grito, se acabó el argumento. El grito es violencia, es una forma de atemorizar. Ese acting agresivo, violento, no le hace bien a la política. No convence a nadie, no permite saber qué es lo que realmente piensan esas personas de las cosas. Y la verdad es que a mí esas performances violentas me resultan decepcionantes y poco constructivas en el ámbito de la política. Se pueden decir las mismas cosas sin insultos, sin agravios, sin gritos, con argumentos", agregó.
Destacó entre los miembros de la oposición al senador Pedro Bordaberry: "En general aporta mucho a la discusión y es un senador con el que además se puede interactuar, intercambiar, enriquecer proyectos".
Se refirió también a la forma en que se la atacó por hablar de las acciones sociales que había desatrrollado el Frente Amplio en sus gobiernos.
"Uno por uno, los integrantes del Partido Nacional tuvieron una reacción absolutamente virulenta y fuera de lugar, que creo que le aporta muy poco a la política, con lo que eso genera también, seguramente. Yo no estoy transitando más las redes sociales, lo hace mi equipo, porque la verdad es que me hacen perder tiempo y no me aportan nada. Pero eso tiene repercusiones en la gente, en el clima social, en el clima de convivencia. Entonces, me parece que tenemos que tratar de transitar por caminos diferentes. Obviamente, yo no voy a cambiar lógicas de funcionamiento que están instaladas y que alguna gente piensa que le rinden. Pero, de verdad, ¿desde qué lugar algunas personas pueden pedir respeto? ¿Desde el lugar que le dicen al presidente cobarde y desleal, desde el lugar que le dicen Tribilín, desde el lugar que dejaste a 7.000 personas en lista de espera en el sistema de cuidados? ¿Desde ese lugar gritás?", preguntó.