Sin embargo, para la concreción de la estrategia anunciada en abril, hará falta el refuerzo presupuestal de 200 millones de pesos. En el marco de las medidas para prevenir que las personas caigan en situación de calle, Civila anunció que se implementará un seguimiento a quienes egresen de la privación de libertad. “Hay un programa de la Dirección Nacional de Apoyo al Liberado (DINALI) que implica la posibilidad de que 350 personas (que recuperan su libertad) tengan respuesta de vivienda, de trabajo y también de acompañamiento, además de la creación de las llamadas comunidades rurales donde, además de habitar el espacio, puede haber producción y trabajo. Para ello dijo Civila a Caras y Caretas, el seguimiento de las personas en condiciones de continuar en ese proceso también está contemplado en la estrategia planificada”. “El sistema de protección social de las personas en situación de calle no tenía un seguimiento, y para nosotros es un desafío desde el inicio de nuestra administración, evitando la puerta giratoria dentro del sistema, para evitar derivaciones equivocadas”.
Civila subrayó que con el incremento presupuestal se prevé abarcar estas dos líneas de acción, e indicó que “ya hay una redistribución de recursos existentes pero no es suficiente para un desarrollo vigoroso de proyectos que son muy necesarios para transformar el sistema de protección de las personas en situación de calle”.
Consultado acerca de si es posible que se apruebe lo planteado en la estrategia anunciada por el presidente de la República, a través de una ley, el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, dijo que “siempre se pueden remitir al Parlamento proyectos de ley con distintos temas; éste, sin embargo, es propio de una Rendición de Cuentas. Se trata de un incremento en la asignación presupuestal, no es una política que requiera un proyecto de ley específico, sino que es un refuerzo presupuestal y la idea es que se defina en el marco de una votación de Rendición de Cuentas que, justamente, establece criterios generales y específicos para distribución de los recursos del Estado”. “Esto es muy importante para quienes tenemos responsabilidades ejecutivas y de gobierno siguió Civila, pero también para el Parlamento, para seguir las metas y recursos asignados que se establecen en la Rendición de Cuentas, por eso es un tema bien propio de una Rendición de Cuentas”.
Al respecto de la cantidad de personas en situación de calle, Civil respondió la razón por la cual existe una diferencia entre la Administración pasada y la actual: “Cuando asumimos, nos encontramos con algunos estudios que reflejaban una realidad muy parcial y que arrojaban cifras de personas en situación de calle solo en Montevideo y en algunos barrios, pero el sistema de protección social marca que se atendía más gente que la que se contabilizó en esos censos que se llevaron adelante en la Administración pasada”. Civila recordó que su gestión asumió con unas 11.000 personas que habían sido atendidas en el año 2024. “Sin embargo, nosotros dimos un salto muy grande en la atención en el año 2025 y pasamos de tener 5500 cupos de alojamiento a más de 9000 plazas de alojamiento. Paralelamente, la problemática de las personas en situación de calle ha aumentado año a año en Uruguay, en la región y en el mundo pospandemia, y por eso es muy importante trabajar en la prevención de la situación de calle, que es lo que prevé la estrategia anunciada en abril por parte del presidente de la República”.
Civila hizo hincapié en que la prevención tiene que ver con el destino de las personas institucionalizadas luego de salir de la cárcel o del Inisa o del Inau, personas que a la salida de esas instituciones no tienen alternativas. “Programas como Libertad Segura van en esa dirección, programas de coordinación con el Inau y con Inisa para trabajar en la salida, con los componentes del trabajo y vivienda con acompañamiento, es fundamental”, dijo el ministro de Desarrollo Social, y agregó que “también lo es seguir escalando en la atención porque lo peor que puede pasar es que haya una brecha entre la cantidad de gente que está necesitando la atención del Estado y la capacidad que tiene el Estado para atender. En eso estuvimos centrados este tiempo y la Rendición de Cuentas pone foco en profundizar este trabajo”, sostuvo.
Civila subrayó, al respecto del censo que se llevó adelante en la pasada Administración, que “era específico para algunos barrios de Montevideo, pero la realidad nacional es muy diferente… El censo no estaba dirigido a reflejar la realidad de todo el país, hablaba de 3000 personas en situación de calle en Montevideo, entre las que se encontraban en refugios nocturnos y las que estaban a la intemperie”. Sin embargo, dijo, en el último año el sistema en su conjunto a nivel nacional atendió más de 13.000 personas y proporcionó 9.000 plazas de alojamientos en el país, que incluye refugios de contingencia y otro tipo de respuestas más permanentes. “El sistema ha ido virando cada vez más a respuestas de 24 horas y a respuestas que no son solo en el invierno. De hecho, generamos una ampliación grande en el interior porque había una respuesta muy metropolitana y hay que dar respuestas fuera de la época invernal y sin limitar al área metropolitana, porque hasta ahora solo 5 departamentos tenían previstos sistemas de protección permanentes. Sin embargo, ahora la propuesta está generalizada, y eso nos permite tener contacto con más personas”.
El Ministerio de Desarrollo Social atendió en el año 2025 a unas 13.000 personas en situación de calle. Muchas de ellas, explicó Civila, son personas que necesitaron el sistema de protección social y luego accedieron a una vivienda, por eso el número de plazas no coincide exactamente con el número de personas que necesitaron de esa protección, pero la brecha que existía en la Administración pasada entre el número de plazas y el número de personas atendidas era muy grande “y se fue reduciendo sensiblemente gracias a los esfuerzos hechos para la ampliación de la atención”, indicó.
Todas las transferencias monetarias en una
En cuanto a las transferencias monetarias, la propuesta de la Rendición de Cuentas plantea la unificación de distintos programas previendo más prestaciones en hogares de menores ingresos, con la incorporación de más de 50 mil niños a partir de 2027 con el fin de reducir la pobreza infantil en 25 %. Además, la propuesta del Gobierno prevé un aumento en las transferencias para los niños de entre 0 y 3 años de los primeros cinco deciles de ingresos, con asignaciones diferenciales que oscilan entre 5371 pesos (primer decil) a 2796 pesos (quinto decil).
Según informó el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Rodrigo Arim, la reforma de las transferencias y su incremento implica fortalecer, simplificar y transparentar los sistemas de prestaciones vigentes. Por su lado, el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, dijo a Caras y Caretas que las transferencias existen desde hace tiempo en Uruguay y lo que se propone la Rendición de Cuentas es una unificación de transferencias a la infancia y una mejora a la primera infancia en particular, “punto sensible para algunos sectores abarcados por esta política. Es un instrumento o herramienta más para luchar contra la pobreza infantil, que es la lucha contra la pobreza de los hogares donde nacen parte de los niños en Uruguay”.
En cuanto al tema del control del gasto de las familias de sectores vulnerables de la población, es un tema que siempre estuvo en discusión siguió el jerarca, pero llaman la atención tales planteos cuando en el anterior período se creó el Bono Crianza que, precisamente, no implicaba ningún tipo de condicionalidad a la hora de ser asignado, más que la situación de vulnerabilidad de los niños en la primera infancia. “Se cargaba en la Tarjeta Uruguay Social que restringe su uso a los comercios solidarios, pero tampoco permite hacer un control con extrema exactitud del gasto de las personas”, indicó Civila, y subrayó que “lo que sí se percibe es un sesgo ideológico, cómo debemos relacionarnos con el control del dinero que a través de subsidios reciben determinados sectores de la población”.
El ministro sostuvo que “en Uruguay hay muchos subsidios y apoyos a distintas personas y empresas, y pocas veces se instalan discusiones sobre el control del gasto. A veces puede haber intención positiva, relativa a los gastos y en lo que tiene que ver con la crianza de hijos, pero se puede caer en una mirada demasiado paternalista que, además, sesga mucho el análisis del uso de recursos estatales”. Entonces siguió, está bien que se intercambie y se habilite la discusión del articulado porque pueden surgir propuestas y mejoras, si es que así lo entienden las distintas bancadas. El ministro de Desarrollo Social añadió que hay muchos prejuicios sobre los dineros que se transfieren a sectores vulnerables y, sin embargo, “está estudiado que los ingresos que tienen los hogares más pobres se destinan a productos de la canasta básica o a productos necesarios para la vida, por tanto hay gran desconocimiento en las cosas que se escuchan”.
Con respecto a las consecuencias de la no votación de la Rendición de Cuentas, Civila dijo que el proyecto “reafirma prioridades muy importantes que, aparentemente, son muy compartidas por los distintos partidos políticos. La Rendición de Cuentas es un instrumento relevante y obviamente su aprobación para nosotros es muy importante… Lo que llama la atención es el momento en el que se hace el anuncio porque la Coalición Republicana comunicó que no votaría el proyecto de Rendición de Cuentas cuando aún no habíamos tenido la oportunidad de compartir los fundamentos de los artículos que van en la Rendición, entonces este hecho tiene que ver más con una actitud política hacia el Gobierno que con el análisis de la Rendición de Cuentas”.
Civila dijo que el anuncio de la Coalición “es parte del debate político y no se dramatiza”, pero el tiempo que queda de tratamiento para la Rendición de Cuentas debe ser “un tiempo productivo, fermental, pero tener una decisión a priori de no votarla, obviamente, condiciona mucho la discusión”.