El presidente de Factum, Oscar Botinelli, señaló que "el mayor problema que tiene con la política exterior el gobierno es con los frenteamplistas, donde la intervención norteamericana en Venezuela tiene el rechazo de más del 70%. Lo de Gaza fue más fuerte, pero en ese caso logró un nivel de movilización que excedió lo político partidario", indicó.
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Botinelli aclaró en su entrevista con el diario El País que "hay un giro grande que ha dejado a todo un sector (frenteamplista) pensando que no lo representa. Ahí hay una grieta. (Durante su discurso) Yamandú Orsi apenas hizo mención a los médicos de Cuba, pero nada referido al bloqueo. En ese caso no selló esa fisura".
"No se cerró la brecha que el gobierno mantiene con un núcleo importante de frenteamplistas, a los que llamo “frenteamplistas de fierro”. No se trata de un sector político específico, sino de un grupo más bien transversal. El Frente Amplio (FA), hasta no hace demasiado tiempo, tenía, con matices, posiciones homogéneas en cómo veía el mundo y la política exterior. Esa homogeneidad se empezó a debilitar muy tenuemente hace unos años, pero no durante los gobiernos", agregó.
Gobierno y frenteamplistas
Consideró curioso que oficialmente el FA se manifieste con resoluciones que en líneas generales son contrarias a las del gobierno. "Incluso, en el Senado, las posiciones de la bancada, como la declaración que acaba de salir sobre el bloqueo de Cuba, no tienen el tono del Ejecutivo. Hay una disociación. Uruguay no está exhibiendo seriedad en este momento", expresó.
"El gobierno y el partido de gobierno pueden discrepar cuando hay fisuras, por ejemplo en Bolivia, cuando el partido de Evo Morales lleva a Luis Arce a presidente y se pelean entre ellos. Eso es un cosa, pero que el partido que te sostiene y te llevó al poder, que sigue siendo oficialista, diga cosas distintas tiene dos interpretaciones. O hay una dualidad de criterio o hay un juego: que el gobierno juegue tranquilo hacia el exterior y esto es para amansar a las fieras", recalcó.