La detección de un cisne afectado por la enfermedad influenza aviar (gripe aviar) en la Laguna Garzón llevó a integrantes del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) a activar mensajes de advertencia sobre el riesgo que ello implica, dirigidos especialmente a los productores que manejan aves, pero también al resto de la población.
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Inicialmente se informó que se trataba de casos en patos, pero luego el ministerio confirmó la detección del virus de Influenza Aviar de Alta Patogenicidad (IAAP) en un ejemplar de cisne coscoroba hallado en esa laguna.
El pedido de las autoridades sanitarias de dicha Secretaría de Estado tiene como objetivo extremar las medidas de bioseguridad en los predios donde hay sistemas productivos con base en la cría de aves.
Se pide a los productores, por ejemplo, que eviten recorrer zonas de riesgo con presencia de aves acuáticas.
Denunciar de inmediato si hay sospechas
En instancias previas, con situaciones similares, el MGAP pidió a quienes estén en contacto con aves en sistemas productivos y similares que si hay sospechas de casos de gripe aviar no deben manipular ni trasladar aves afectadas, que hay que usar protección personal (tapabocas, guantes, lentes y mamelucos) y que hay que contactar de inmediato a los expertos en las oficinas zonales del ministerio o a través del correo ([email protected]).
La (eventual) presencia de la enfermedad en el territorio nacional, si bien no traslada riesgos a la población que consuma productos avícolas, significa automáticamente un problema muy grave para el sector, dado que para contener su avance suceden pérdidas y a la vez las hay porque los mercados de inmediato comienzan a restringir las importaciones, algo que recientemente le pasó a países de la región.